Formosa, tierra de milagros y desgracias. En este caso, milagros para los vivos y desgracias para los giles que todavía creen en el esfuerzo. En Misiones Laishí, un pueblito formoseño de apenas 6.500 habitantes, el 18,3% de la población cobra una pensión por invalidez. No, no es un chiste. Bueno, en realidad sí lo es, pero lo están pagando todos los argentinos.
Este fenómeno, digno de un estudio científico o de un sketch de Capusotto, no se debe a una catástrofe ni a una epidemia. No es que cayó un meteorito, ni hubo un brote de lepra. No, señores. Esto es simple y llanamente otra obra maestra del peronismo, ese sistema que convirtió la trampa en virtud y la viveza criolla en política de Estado.
Y el arquitecto de esta maravilla no es otro que el inagotable Gildo Insfrán, el amo y señor de Formosa, quien gobierna la provincia desde que Menem tenía rulos y no se le conocían nietos. Insfrán, el patrón de estancia del siglo XXI, sigue garantizando que la única fábrica que funcione en su feudo sea la del clientelismo. En Misiones Laishí, en lugar de plantar soja o criar ganado, cultivan inválidos. Y no cualquier tipo de inválidos: inválidos peronistas.
Porque, casualmente, para obtener la pensión mágica hay que estar bien anotado en la libreta del puntero de turno. No basta con renguear, arrastrar una pierna o decir que te duele la espalda. Hay que mostrar credenciales: asistir a los actos, aplaudir como foca cuando Insfrán inaugura la enésima placita con su nombre y, por supuesto, votar bien.
Y mientras tanto, los formoseños que trabajan de verdad siguen bancando el circo con sus impuestos. Porque en la Argentina peronista, el premio es para el que no produce, y el castigo es para el que se rompe el lomo. Así que ya saben: si quieren progresar en Formosa, no abran un comercio, no estudien, no emprendan. Lo único que necesitan es un buen contacto y, si es necesario, una muleta para la foto.
Gracias, Gildo. Una vez más, lograste lo imposible: convertir a un pueblo entero en una sucursal de la invalidez estructural que es el peronismo.

