Lamentamos profundamente el grave hecho ocurrido, en el que un estudiante de 13 años fue víctima de una brutal agresión por parte de sus compañeros. El menor sufrió múltiples golpes y se encuentra bajo observación médica ante la posibilidad de una fractura de cráneo.
Este tipo de situaciones son absolutamente inaceptables. La violencia entre adolescentes no puede naturalizarse ni minimizarse. Exigimos que se realicen las investigaciones correspondientes, que se garantice el acompañamiento psicológico al menor y su familia, y que se tomen medidas concretas para prevenir nuevos hechos similares.
Como sociedad debemos promover el respeto, la empatía y la resolución pacífica de los conflictos dentro y fuera de las instituciones educativas.

