Los giros de la polÃtica brasileña por parte del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, primero condescendiente y luego crÃtico con el régimen autoritario venezolano «no tienen ningun sentido», afirma Sérgio Praça, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la prestigiosa a influyente Fundación Getulio Vargas.
De calificar como «normal» el proceso electoral, el mandatario brasileño ahora dice que Maduro «sabe que le está debiendo una explicación a todo el mundo» por no haber publicado las actas electorales. «Esa ambigüedad, esa confusión (en el discurso) es la que no tiene ningún sentido», sostiene.
Para el experto, Lula está siendo «extraordinariamente mal asesorado» en una situación «muy difÃcil» que pude ocasionar una crisis diplomática con Venezuela o consecuencias polÃticas para el mandatario brasileño.
El autócrata venezolao Nicolás Maduro y Lula da Silva en un encuentro en Brasilia en mayo de 2023. ReutersEl doctor en Ciencias PolÃticas anota que los errores no han sido solo en el discurso sino también en las propuestas que el mandatario brasileño ha hecho esta semana a través de entrevistas a medios locales para apaciguar la crisis poselectoral en Venezuela.
Lula sugirió la celebración de nuevas elecciones -algo que fue rechazado por Maduro y por la oposición- o la formación de un gobierno de coalición que integre miembros del chavismo y de la oposición. «Eso es aún peor, porque es una dictadura y ¿cuándo una dictadura comparte el poder?», señaló el analista.
El cambio de postura de Lula evidencia un distanciamiento de Maduro, al que llegó a recibir con honores en el Palacio presidencial de Planalto el año pasado, cuando lo defendió públicamente como presidente venezolano. El propio Lula admitió este jueves que la relación entre ambos se ha «deteriorado» como fruto del «deterioro de la situación polÃtica de Venezuela» y reveló que no hablaba con Maduro desde antes de los comicios.
Un dÃa después, Lula dio un paso más en sus declaraciones y calificó a la autocracia chavista como «un régimen muy desagradable, con una tendencia autoritaria».
Desde las elecciones del 28 de julio, Lula ha intentado llevar adelante una suerte de mediación junto con los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y México, Manuel Andrés López Obrador, pero este último se ha distanciado de ese proceso en los últimos dÃas. «Nadie consigue resolver ese problema con diplomacia», comentó Praça.
El es canciller Celso Amorim Reuters«Si él, digamos, no aceptara la supuesta victoria de Maduro y aceptara la de la oposición -que es la que realmente ganó- esto crearÃa una crisis diplomática con Venezuela y una crisis interna en su partido», enfatizó.
Un dÃa después de las elecciones, el Partido de los Trabajadores (PT), la mayor formación de centroizquierda de Latinoamérica y liderada por el presidente brasileño, calificó los comicios como «democráticos y soberanos» y a Maduro como presidente «reelegido».
Aunque Lula aseguró este viernes en una entrevista radial «no estar de acuerdo» con lo que dijo entonces la dirección del PT, la decisión que tome puede dejarle «pésimas» consecuencias polÃticas y diplomáticas, según Praça.
El experto insistió en el mal asesoramiento del mandatario brasileño, en particular por parte del excanciller Celso Amorim, un diplomático de vieja data y amigo cercano de Lula que goza de buena estima por parte de los lÃderes que se autoperciben de izquierda en América Latina.

