Ayer veia en la manifestaciones de los dias miercoles frente al Congreso de la Nación, a una bandada de loros izquierdistas con banderas venezolanas y apoyando también la gran estafa cubana. Progres de sillón repitiendo como papagayos la estupidez bien inmensa de que el cubano «resiste por voluntad propia» los ataques de todo tipo concretados por EE.UU. Sin anestesia les voy a devolver las atenciones, porque si aplaudis el comunismo cubano, estas aplaudiendo la trituradora que ha masticado la vida de niños, jovenes, mujers y hombres por sesenta y siete años infernales. Estos nabos en su burbuja, vendiendo Cuba como faro de soberanía, resistencia y libertad. ¿De qué mierda hablan? Esa epopeya de postal la pensaron cínicos en ojotas viviendo comodamente en París, para tapar una tiranía burda como un mazo en la cara. Inventaron el mito del cubano feliz, sacrificado por la «causa» —otro día desmenuzamos esa porquería-.
Ojo, básico: el PCC y su cúpula no son el pueblo; son parásitos viviendo del poder y del caviar, comodamente en sus mansiones que no se ven. Mi opinión? , la de quien ve esa mierda diaria, sin encontrar esa «alegría cubana» en colas eternas, apagones bíblicos ni morgues atiborradas. Un régimen apolillado desde el día uno que les robó todo a los cubanos, ganas, coraje, tierra, esperanza, pensamiento. Usó «socialismo» como máscara de santo para su orgía de poder y muerte. Lo que más me calienta es cuando veo, a un «militante», hidratado, panzón, bien comido, pontificando sobre un horror que lo sabe porque se lo han contado, pero lo niega porque va en contra de «ideales». Le preguntaban en la televisión a uno de ellos «¡que pensas del proyecto de reforma laboral de Milei?». El tipo no sabia de que mierda le hablaban, por eso no repitan basura, si te alistas gratis en la legión de ideólogos de una dictadura que encarcela, exilia y asfixia a fuego lento, andate a vivir allá y protegela in situ.
«Resistimos» dicen los tiranos, entre sanciones de EE.UU., extorsión interna, deudas y corrupción total. A los cubanos los matan a cuentagotas, con manual, isla convertida en gulag con postales, donde hambre y miedo son doctrina estatal. El genocidio más cool y lento del siglo…. ¿Resistencia? ¿Aguantar hambre como virtud instaurada por el barbudo? ¿Temblar por la cena de los hijos mas pobres, mientras la élite cubana banquetea? ¡Resistencia las pelotas! Es supervivencia humillante, agonía en cámara lenta. Como dijo un sabio: el socialismo cubano no fue meta, sino coartada ideal para la dominación eterna. Si tu «resistencia moral» te excita, andate 30 dias solamente sin luz, sin plato digno, con pánico a la Gestapo tropical. Veremos si el romanticismo de los comunistas de barrio norte sobrevive a pisadas en la escalera de noche. Resistir no es tragar la mierda ideológica cubana; es gritar «¡Basta de una vez!» aun si te cuesta cárcel, destierro o muy seguro el plomo. Hasta ese estallido, que izquierda se calle el «ejemplo histórico» de Fidel Castro. En Cuba no resisten, la tiranía lleva 66 años haciéndolos expirar.

