En medio de la tensión entre el kirchnerismo más duro y La Cámpora con el gobernador Axel Kicillof y varios intendentes peronistas por el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, el fin de semana circuló una llamativa versión: Cristina Kirchner como posible candidata a diputada provincial por la Tercera Sección Electoral.
Aunque difícil de asimilar, «La Tercera», como la llama la política es una de las ocho secciones electorales en las que está dividida la provincia de Buenos Aires y su principal característica es ser el verdadero bastión del peronismo. En esa sección este año se renuevan 18 bancas de diputados provinciales.
Abarca a los municipios del sur del conurbano, más La Matanza. En los últimos 39 años se consolido como la resistencia del peronismo aún en las derrotas del kirchnerismo en 2013, 2015, 2017, 2021 y 2023. El Partido Justicialista en con sus diferentes nombres de competencia solo cayó en La Tercera en 1997.
Geográficamente está conformada por 19 municipios, hay casi 5 millones de electores, de los que un tercio (1.660.000 electores) votan solo en La Matanza y Lomas de Zamora. La mayoría de los distritos está gobernado por un amplio abanico de peronistas, que van desde los ortodoxos hasta La Cámpora, con circuitos electorales en los que llegan a superar el 70% y sus rivales apenas llegan al 15% de los votos.
Además de La Matanza y Lomas de Zamora, el peronismo administra también Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela y Quilmes. Y en 2023 recuperó Lanús, en manos de Julián Álvarez, de La Cámpora.
Por fuera del conurbano y también en la Tercera Sección: Berisso, Cañuelas, Ensenada, Presidente Perón, Punta Indio y San Vicente. También con la agrupación de Máximo Kirchner, recuperaron Brandsen en 2023. Toda la sección está pintada de azul a excepción de Lobos, que quedó amarillo y Magdalena, con un radical.
Aunque parece difícil que la expresidenta sea candidata a diputada provincial, la versión corrió como parte de las posibilidades ante la insistencia del gobernador de desdoblar las elecciones provinciales.
Serán unos comicios distintos porque los cargos nacionales se votarán con Boleta Única de Papel (BUP) y los cargos provinciales con lista sábana. Igualmente, si la Provincia aprobaba la BUP tampoco podían ir en la misma urna.
Ante ese marco, Kicillof busca desdoblar y hacerla otro día; mientras que el kirchnerismo duro quiere elecciones concurrentes: el mismo día que las nacionales aunque sea en urnas distintas y con sistemas diferentes.
Los números del peronismo en la Tercera
Al desmenuzar los números que convierten a la Tercera Sección en un refugio del peronismo, es el sector del conurbano donde el kirchnerismo vence desde 2005. Fue un 45% a 18% en ese año, cuando Cristina Fernández de Kirchner compitió por una banca en el Senado Nacional contra Hilda «Chiche» Duhalde.
Se reforzó como trinchera para el kirchnerismo cuando en 2009, Néstor Kirchner que buscaba una banca como diputado perdió en la Provincia contra Francisco De Narváez, pero en la Tercera venció por 40% a 32%.
En 2013, con la irrupción del Frente Renovador del también peronista Sergio Massa, el vencedor en la Tercera fue Martín Insaurralde, actual intendente de Lomas de Zamora, que como candidato a diputado nacional logró el 41% a 39%, pese a perder en la Provincia. En cada elección, los votos para los cargos nacionales tuvieron su réplica seccional.
Y 2017, cuando Cristina Fernández de Kirchner desde Unidad Ciudadana perdió por cuatro puntos contra Esteban Bullrich de Cambiemos, en la Tercera Sección electoral, ese derrota pareció no existir. En el mejor momento del macrismo, la ex presidenta obtuvo un millón y medio de votos, el 44%, contra un 35% del ex ministro de Educación.
Otro de los datos que refleja la matriz peronista de este conjunto de municipios es que desde 1987 en la Tercera Sección el peronismo solo bajó del millón de votos en tres elecciones: 1991, 2001 y 2003.
En 2019, el peronismo llegó a su récord de 2.100.760. No solo superó por primera vez los dos millones de votos, sino que le dio el 40% de los sufragios a Axel Kicillof para llegar a la gobernación.
Para 2021, en otra derrota en el total de la Provincia para el peronismo, en La Tercera volvió a vencer con más del 45%. Y en la última elección, el peronismo sumó más del 50%, mientras que el segundo puesto fue para La Libertad Avanza que cosechó el 22,79%.
os municipios están gobernados por distintas facetas del peronismo. Uno más ortodoxo de con Fernando Espinoza en La Matanza; La Cámpora con Mayra Mendoza en Quilmes; un peronismo más paternalista con (Juan José) Mussi en Berazategui. Pero ahora están divididos entre Axel Kicillof y Cristina y Máximo Kirchner.

Al repasar las elecciones desde el regreso de la Democracia, el peronismo solo perdió en la Tercera Sección en tres comicios: 1983, 1985 y 1997. En esa última elección se impuso la Alianza, cuando Graciela Fernández Meijide obtuvo más votos que «Chiche» Duhalde y en la Tercera, Hugo Guerrieri venció al peronista Osvaldo Mercuri por apenas 59.828 votos, con 1.081.014 votos para la Alianza y 1.021.186 para el PJ.
A diferencia de la Primera Sección Electoral -Norte y Oeste del GBA-, hubo resistencia de los intendentes peronistas y prácticamente no hubo división de municipios con el proyecto duhaldista «Génesis 2000», que mantuvo el poder del peronismo en esos distritos. Solo fue creado el distrito Ezeiza en 1995, que desde ese año es gobernado por Alejandro Granados.
Los circuitos electorales de mayor diferencia
Dentro de La Matanza, la localidad de González Catán está dividida en dos circuitos electorales. En 2017, el mejor momento del macrismo, en el más importante de los dos circuitos, la candidatura al Senado de Cristina Kirchner vestida de «Unidad Ciudadana» sacó el 60,65% (44.024 votos), al tiempo que Cambiemos con Esteban Bullrich llegó al 20,58% (14.944).
Dos años más tarde, en la útlima elección y con el Frente Renovador de Sergio Massa dentro del Frente de Todos, el mismo circuito electoral se convirtió en una de las diferencias más importantes para el peronismo: el 73,31% (57.977 votos), a 15,31% (12.115 votos) de Juntos por el Cambio.

Esa diferencia se amplia en Virrey del Pino, otra localidad matancera, donde en 2019 en el circuito de más electores, el Frente de Todos superó el 77% y Juntos alcanzó el 11%. Son diferencias que se replican en otros municipios de la Tercera.
En el circuito del barrio San José, de Almirante Brown, en 2019 para la categoría Intendente Mariano Cascallares, que ahora va de primer diputado provincial por la Tercera, se llevó el 70,55%, mientras que Juntos por el Cambio llegó al 18,18%.
Para esta elección el foco estará en Lomas de Zamora, en especial en el circuito 583. Es el más grande de ese municipio, abarca barrios como Ingeniero Budge, Villa Albertina, Fiorito, Villa Centenario y donde el peronismo suele arrasar.

En 2017, dentro de ese circuito electoral Unidad Ciudadana sacó el 58,32%, y Cambiemos, 22%. Hace dos años, la diferencia se profundizó: el FdT sacó el 72,83%, contra el 16,44% de Juntos por el Cambio, pero hubo cambios y no por la pandemia.
La Cámara Nacional Electoral (CNE) lo dividió en seis nuevos circuitos más chicos. «En la mayoría de los casos de subdivisión el fundamento principal es que los electores puedan sufragar en cercanía al domicilio declarado en su último DNI. En el caso de Lomas de Zamora este fue el motivo primordial y también las dimensiones del circuito», explicaron a Clarín desde la CNE.

El histórico «voto bronca» en la Tercera
Antes de la crisis de diciembre de 2001, hubo una elección legislativa que fue conocida como la del «voto bronca» con gran cantidad de votos anulados, en blanco o la baja participación.
Solo en La Matanza, el distrito más poblado del país, de los 545 mil votos emitidos, los sufragios blancos y anulados sumaron 110.164 (58.669 anulados y 51.496 blancos), lo que hubiera dado el segundo puesto detrás del PJ, que logró 194.338 votos.

En toda la Tercera Sección Electoral, el PJ cosechó 805.107 votos. Sumó los votos del partido Progreso Social (5.903) y los de Unión del Centro Democrático (91.634). La boleta que encabezó Osvaldo Mercuri a diputado provincial en total contabilizó 902.634, el 46,43%.
El segundo lugar cómodo fue para los votos anulados, que superaron al voto en blanco y también a la Alianza que gobernaba el pais. Fueron 303.610 votos, mientras que el voto en blanco llegó a los 239.546 sufragios, y en el cuarto lugar quedó la Alianza con 223.712 votos.
