El Ministerio Público Fiscal de la provincia de San Juan dispuso, por primera vez en su historia, el uso obligatorio de chalecos antibalas para sus fiscales coordinadores y fiscales de caso durante el desarrollo de operativos y tareas en terreno. Esta decisión fue tomada por el fiscal general, Guillermo Baigorrí, en el marco de la política institucional de brindar mayor protección al personal que participa de investigaciones penales complejas y procedimientos que podrían implicar riesgo físico.
La medida surge de un convenio suscripto el 2 de diciembre pasado entre el Ministerio Público Fiscal y la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público, mediante el cual la Secretaría provee el equipamiento en carácter de comodato. En total, se entregarán 40 chalecos de protección balística, marca SEATLE S.A., modelo FORCE 10, de uso unisex, confeccionados en poliéster color negro y con material balístico de Kevlar con nivel de protección RB-3, conforme a las normas nacionales vigentes.
Según informaron desde el organismo, la iniciativa busca reforzar la seguridad e integridad física de los fiscales cuando intervienen en lugares donde se cometieron delitos graves o en contextos de alta complejidad. Esta práctica ya se aplica en otras jurisdicciones del país como medida preventiva para quienes actúan en investigaciones sensibles.

