La Corte de Justicia de San Juan confirmó de forma definitiva la pena de diez años de prisión efectiva contra el sacerdote Walter Bustos, por el delito de abuso sexual agravado por su condición de ministro de culto, poniendo fin al extenso proceso judicial que se desarrolló durante varios años en distintas instancias de la justicia provincial.
El máximo tribunal provincial rechazó el último recurso presentado por la defensa del religioso debido a fallas formales en su planteo, incluida la omisión de copias clave del recurso de casación y la presentación dirigida contra una sentencia anterior, lo que impidió analizar el fondo del reclamo. Con ese rechazo, la sentencia ya confirmada en abril de 2025 quedó firme y sin posibilidad de revisión en sede local.
El caso tiene su origen en hechos ocurridos en 2017 en la casa parroquial de Valle Fértil, cuando la víctima era menor de edad. Tras un fallo dividido que absolvió a Bustos por el beneficio de la duda en 2024, la condena fue restituida por un tribunal de impugnación en octubre de ese año y ratificada en la revisión obligatoria del 2025.
Ahora, la única alternativa judicial que queda abierta para el sacerdote es un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, una vía excepcional cuya admisión es difícil cuando existen fallas procesales en instancias previas. Además, la justicia provincial deberá unificar esta pena de diez años con otra condena previa de tres años de prisión que Bustos había recibido en 2024 por un caso similar.

