El peronismo está de luto… y encima le apuntan a Kicillof con balas de dulce de leche amargo
Mientras el país juega a ver quién sobrevive con menos guita, el peronismo bonaerense entró en estado de velorio político. No hay flores, pero sí reproches, miradas torcidas y un cura que repite «Kicillof la cagó». ¿Motivo del funeral? La Corte Suprema dijo que Cristina no puede ser candidata. Y como el peronismo funciona a lo “Cristina o nada”, muchos eligieron “nada” y se fueron a llorar a los pasillos de la sede del PJ con una remera de “Luche y Vuelve (versión 2025)” hecha con tela de jogging.
Cristina condenada, el peronismo dividido y Axel en el ojo del huracán (con paraguas roto)
Sí, la Corte confirmó que Cristina está condenada e inhabilitada, lo que generó en algunos militantes el mismo efecto que cuando te dicen que Messi no juega la final: confusión, rabia y ganas de prender fuego la fotocopiadora del partido. Los muchachos del núcleo duro ahora dicen que Axel Kicillof es el Judas con rulos, porque adelantó las elecciones bonaerenses como si eso no fuera a despertar a la Corte. Spoiler: la Corte se despertó y les gritó “¡Sorpresa, hay sentencia!”.
Axel responde: “Yo también soy peronista, che”
Como si fuera poco, Axel –que estaba tranquilo en La Plata armando PowerPoints y hablando de derechos del siglo XXII– salió a defenderse. Dijo que no desdobló nada “por maldad”, sino porque creyó que estaba haciendo una jugada maestra. Claro, como cuando jugás al ajedrez sin saber las reglas y te comés tu propio alfil. Ahora, para compensar, armó un nuevo espacio: “Derecho al Futuro”, que suena a curso de UBA que nadie aprueba, pero que promete pelearla. ¿Objetivo? 2027. Porque 2025 ya lo están dando por perdido, como el postre en la heladera de una casa con adolescentes.
Cristina en modo oráculo y el PJ en modo piñata
La jefa, desde sus apariciones públicas, habla con tono de profeta griego, tirando indirectas que suenan como trompadas disfrazadas de poesía. En cada acto dice “yo avisé”, como esa tía que predijo que tu pareja era un desastre antes de que te deje por un instructor de crossfit. Mientras tanto, el PJ bonaerense se junta a “dialogar”, o sea, a medirse el ego y acusarse unos a otros con diplomacia berreta. Lo único que falta es que terminen decidiendo todo por piedra, papel o tijera.
¿Y ahora qué?
El peronismo lleva más derrotas que Racing en copas internacionales, y encima no puede usar su as de espadas: Cristina. Sin ella, muchos no saben qué hacer. Algunos proponen que vuelva Scioli. Otros, que armen una fórmula con Moria Casán. La cosa es que nadie tiene un plan serio, pero todos tienen un blame game afiladísimo.
Kicillof, por su parte, camina entre las ruinas con cara de “yo no fui” y tratando de que no le explote el peronómetro. Mientras tanto, el pueblo peronista mira, desconcertado, con una lágrima en el ojo y una empanada en la mano.
Resumen final:
El PJ no sabe si está en una interna, un velorio o una escena de “Casados con hijos versión Néstor y Cristina”. Y Axel… pobre Axel. Se quiso hacer el estratega, le salió el tiro por la culata, y ahora le están haciendo peronismo inverso: lo putean por izquierda, por derecha y desde el centro de estudiantes.