En un país muy muy lejano… bueno, no tanto… Argentina…donde los políticos aparecen más en TV que los sponsors del Mundial…dos personajes se enfrentan en una batalla épica: Cristina KIRCHNER, la ex presidentE que siempre tiene razón (según ella), y JAVIER Milei, el presidente que siempre grita (según todos).
Cristina es ese personaje que entra al set con música dramática, viento en el pelo y un asistente detrás llevándole una carpeta que pesa lo mismo que un pibe de 12 años: Los documentos. Los discursos. Las denuncias.
Las pruebas, las no-pruebas, las cosas que tenés que leer dos veces para ver si entendiste.
Además, cuenta la leyenda que cuando viajaba al exterior y pasaba por Dior o Chanel,
no entraba:
— “No gracias, yo solo estoy mirando.” Y mandaba a otro.
Porque para eso están los asistentes: para cargar bolsos y la culpa ajena.
Milei aparece siempre como si viniera de dar un TED Talk en modo grito: — “¡VAMOS A TERMINAR CON LA CASTA, CARAJO!” La gente: ¿Y si empezamos con un vasito de agua, Javier?
Para él todo es una misión moral: La economía, la inflación, la educación,
que Conan no se coma el sillón otra vez, y sobre todo: “Ordenar el país… pero en serio esta vez, eh.”
El capítulo de hoy arranca con Milei diciendo:
— “¡Voy a cambiar la Argentina desde la raíz!”
Y la Argentina, que es muy viva, contesta:
— “Suerte, rey. Avisanos cuando termines así te damos el premio Nobel.”
Mientras tanto, Cristina observa desde un balcón, cual villana de Disney, acompañada por una música de suspenso y una bufanda demasiado larga: — “¿Moral, dice? Ay, Milei, qué ternura…”. Tambien aparecen exfuncionarios que siempre dicen “yo no sabía nada”. Empresarios que venden humo y con sobreprecio como siempre, y de marca premium, Gente que toca demasiadas valijas, pero nunca por deporte. Todos ellos reunidos como si fuera un reality show. Gran coreografia argentina: Edición Transparencia, donde nadie queda eliminado…solo procesado, sobreseído, apelado, vuelto a procesar, etc.

