Dos violentos hechos con características similares se repitieron en dos ciudades de Italia con menos de 48 horas de diferencia. Tanto en Bérgamo como en Caivano, a 785 kilómetros una de otra, distintos hombres trataron de secuestrar a niños que se encontraban junto a sus padres en un supermercado a plena luz del día.
El primer incidente ocurrió en la mañana del 14 de febrero en Bérgamo, cuando una niña de apenas un año y medio iba de la mano de su madre y caminaba a pocos metros de su padre en el negocio local Esselunga. Tal como muestran las imágenes de las cámaras de seguridad, mientras los tres se acercaron para salir, se abrieron las puertas automáticas e ingresó un hombre.
Al momento de cruzarse, el agresor los interceptó, tomó a la niña de la cintura y tiró de su pierna derecha para alejarla de su madre, que no la soltó. El padre de la menor corrió para retenerlo y fue inmediatamente asistido por los guardias del establecimiento y por otros clientes que se encontraban en el lugar.
Según informó el medio local Corriere della Sera, el agresor fue identificado como un rumano de 47 años sin domicilio fijo, que fue detenido e imputado por los cargos de secuestro y lesiones agravadas. La menor, en tanto, sufrió graves lesiones producto del hecho. Según los médicos que la atendieron, presentó golpes y una fractura del fémur por el tirón al momento en que trató de separarla de su madre.
Por otro lado, el segundo caso tuvo lugar apenas pasadas las 19 del 16 de febrero en Caivano, región de Nápoles. La policía local —conocida como Carabineros— recibió un llamado de alerta por un hombre que había intentado secuestrar a un niño dentro del supermercado MD, ubicado sobre una de las avenidas principales de la zona.
Minutos después, un patrullero llegó y se encontró con una situación descontrolada. Dos mujeres estaban realizando sus compras con sus hijos de 4 y 8 años al lado. Cuando estaban por salir, un hombre ghanés de aproximadamente 45 años —en estado de ebriedad— ingresó al establecimiento y comenzó a decirle a la madre del más pequeño que su hijo “no era suyo” y que debía “dárselo”.

Cuando el hombre intentó agarrar al niño y llevárselo por sus propios medios, la mujer reaccionó, se colocó sobre el menor, lo cubrió con su cuerpo y se metió hacia el interior del supermercado. El agresor la siguió y fue ahí cuando intervino uno de los cajeros, que actuó como escudo entre los clientes y el hombre. Con un cambio radical y sin explicación, el ghanés se alejó rápidamente y huyó.
El medio italiano recopiló declaraciones y detalló que —a través de grabaciones de cámaras de seguridad del barrio— pudieron identificar al agresor, que tenía antecedentes penales, y detenerlo en las cercanías al lugar en donde ocurrió el hecho. Ahora, permanece arrestado y acusado por intento de secuestro.

