GINEBRA.– El líder supremo de Irán lanzó nuevas amenazas a Estados Unidos mientras Washington y Teherán iniciaban su segundo día de conversaciones indirectas en Ginebra sobre su prolongada disputa nuclear, en medio de un despliegue militar norteamericano en Medio Oriente.
Una vez concluida la jornada de negociaciones, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo a medios iraníes que ambas partes alcanzaron un entendimiento “en líneas generales” sobre los principales “principios rectores”, aunque aclaró que el avance no significa que se vaya a alcanzar un acuerdo pronto.
“Al final, logramos alcanzar un acuerdo amplio sobre una serie de líneas generales, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible pacto”, dijo Araqchi a la televisión estatal tras las conversaciones, que las calificó como “más constructivas” que el ciclo anterior, celebrado a principios de este mes. Agregó que no se fijó una fecha para la siguiente ronda de diálogo.
Apenas unas horas antes, la agencia semioficial iraní Fars informó que el régimen islámico cerraría partes del estratégico estrecho de Ormuz durante algunas horas debido a “precauciones de seguridad”, después de que los medios iraníes anunciaran que el gobierno había disparado misiles con fuego real hacia el estrecho mientras el grupo paramilitar conocido como la Guardia Revolucionaria llevaba a cabo ejercicios militares en la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo.
Teherán ha amenazado en el pasado con cerrar la vía marítima al tránsito comercial si es atacado, una medida que interrumpiría una quinta parte del flujo mundial de petróleo y haría subir los precios del crudo.
Estados Unidos, que se unió a Israel en el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes en junio, ha desplegado una fuerza de combate en la región y el presidente norteamericano, Donald Trump, ha dicho que un “cambio de régimen” en Irán podría ser lo mejor que pueda suceder.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner participaron en las negociaciones, que están siendo mediadas por Omán, junto a Araqchi.
Antes de las conversaciones, el ministro iraní se reunió con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y actual candidato a secretario general del las Naciones Unidas, el argentino Rafael Grossi. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán informó que Araqchi abordó el punto de vista técnico de Teherán respecto de las conversaciones nucleares con Estados Unidos.
Trump, por su parte, dijo que participaría “indirectamente” en las conversaciones de Ginebra y que creía que Teherán quería alcanzar un acuerdo.
“No creo que quieran afrontar las consecuencias de no llegar a un acuerdo”, dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One el lunes. “Podríamos haber tenido un acuerdo en lugar de enviar los B–2 para destruir su capacidad nuclear. Y tuvimos que enviar los B–2.”
“El presidente de Estados Unidos dice que su Ejército es el más fuerte del mundo, pero el ejército más fuerte del mundo a veces puede recibir una bofetada tan fuerte que no pueda levantarse”, dijo el martes el ayatollah, Ali Khamenei, según comentarios publicados por medios iraníes.
El líder supremo iraní amenazó además con hundir el portaaviones norteamericano desplegado en Medio Oriente, mientras un segundo -el USS Gerald Ford, el más grande del mundo- se dirige a la zona.
“Oímos todo el tiempo que (Estados Unidos) ha enviado un buque de guerra a Irán. Un buque de guerra es efectivamente un arma peligrosa, pero más peligrosa es el arma capaz de hundirlo”, dijo Khamenei en un discurso.
Un alto funcionario iraní dijo a Reuters el martes que el éxito de las conversaciones en Ginebra dependía de que Estados Unidos no hiciera exigencias poco realistas y de que demostrara seriedad en levantar las asfixiantes sanciones económicas impuestas a Irán.
“El levantamiento de las sanciones es indisociable de cualquier acuerdo sobre la cuestión nuclear”, afirmó el portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, en un video difundido por la cadena pública Press TV.
Teherán y Washington tenían previsto celebrar una sexta ronda de conversaciones en junio del año pasado cuando el aliado de Washington, Israel, lanzó una campaña de bombardeos contra Irán, a la que luego se sumaron bombarderos B–2 estadounidenses que atacaron objetivos nucleares. Desde entonces, Teherán ha dicho que ha detenido la actividad de enriquecimiento de uranio.
Ambas partes reanudaron el diálogo el 6 de febrero en Mascate, la capital de Omán, tras una escalada de amenazas.
La reunión del martes tuvo lugar en la residencia del embajador de Omán ante la ONU, en medio de una fuerte presencia de seguridad. Algunos autos con matrículas diplomáticas iraníes eran visibles en el exterior.
Baghaei afirmó que las posturas de Teherán sobre la cuestión nuclear, el levantamiento de sanciones y el marco de cualquier entendimiento fueron transmitidas a la parte estadounidense.
En paralelo, el Ejército estadounidense se está preparando para la posibilidad de llevar a cabo semanas de operaciones contra Irán si Trump ordena un ataque, dijeron a Reuters dos funcionarios estadounidenses.
Irán anunció que su Guardia Revolucionaria inició unas maniobras a primera hora del lunes en el estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico y el golfo de Omán, vías navegables que son rutas cruciales del comercio internacional por las que pasa el 20% del petróleo mundial.
Por separado, EOS Risk Group dijo que los marineros que transitan por la región recibieron una advertencia por radio de que el carril norte del estrecho de Ormuz, en aguas territoriales iraníes, probablemente tendría maniobras con fuego real el martes. La televisión estatal iraní no mencionó el ejercicio con fuego real.
Fue la segunda advertencia de Irán en las últimas semanas sobre un ejercicio con fuego real.
La semana pasada, Trump dijo que el USS Gerald R. Ford, el portaviones más grande del mundo, navegaba desde el mar Caribe a Medio Oriente para unirse a otros buques de guerra y activos militares que Estados Unidos ha reunido en la región.
El Ford se unirá al USS Abraham Lincoln y su escolta de destructores con misiles guiados, que llevan más de dos semanas en la región. Las fuerzas estadounidenses ya han derribado un dron iraní que se acercó al Lincoln el mismo día de la semana pasada en que Irán intentó detener un barco con bandera estadounidense en el estrecho de Ormuz.
Las naciones árabes del Golfo han advertido que cualquier ataque podría derivar en otro conflicto regional en una zona que aún se tambalea por la guerra entre Israel y Hamas en la Franja de Gaza.
Washington y su estrecho aliado Israel creen que Irán aspira a construir un arma nuclear que podría amenazar la existencia de Israel. Irán sostiene que su programa nuclear es exclusivamente pacífico, aunque ha enriquecido uranio muy por encima del nivel necesario para la generación de energía y cerca del requerido para fabricar una bomba.
Desde los ataques de junio, los gobernantes islámicos de Irán se han visto debilitados por protestas callejeras, reprimidas a costa de miles de vidas, en medio de una crisis del costo de vida impulsada en parte por sanciones internacionales que han asfixiado los ingresos petroleros del país.
Irán se ha adherido al Tratado de No Proliferación Nuclear, que garantiza a los países el derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles a cambio de renunciar a las armas atómicas y cooperar con el OIEA, organismo de control nuclear de la ONU.
Israel, que no ha firmado el TNP, ni confirma ni niega poseer armamento nuclear, bajo una política de ambigüedad que mantiene desde hace décadas con el objetivo de disuadir a los enemigos circundantes.
Los expertos creen que sí lo posee, tras haber adquirido la primera bomba en 1966. Los periodistas israelíes, limitados por la censura militar, suelen referirse de manera críptica a esas capacidades o citar informes de medios extranjeros al respecto.
Washington ha intentado ampliar el alcance de las conversaciones para incluir cuestiones no nucleares, como el arsenal de misiles de Irán. Teherán afirma que solo está dispuesto a debatir restricciones a su programa nuclear y que no renunciará completamente al enriquecimiento de uranio ni discutirá su programa de misiles.
Agencias AP, AFP y Reuters

