¡Felicitaciones, Santa Cruz!….Una vez más demostramos que, cuando se trata de convertir la ineficiencia en un deporte provincial, no hay quien nos gane. Según un informe reciente —de esos que confirman lo que todos ya saben pero igual duelen leer— Santa Cruz es la provincia con más empleados públicos por habitante de toda la Argentina. Sí, leiste bien: 117,7 cada mil habitantes. ¡Un aplauso! Si esto fuera una competencia olímpica, ya estaríamos organizando el desfile por la avenida principal… aunque probablemente también lo organizarían Cristina, Maximo y Alicia Kirchner con 400 personas contratadas para sostener la bandera.
Nuestro San Juan está en el lugar 20 con el 53,4%, mientras Córdoba y Santa Fe apenas arañan los 50, los santacruceños miran desde arriba, con la frente en alto y el presupuesto en rojo. La excusa oficial es poética: “baja densidad poblacional”, “economías de escala”, “tenemos poca gente, así que contratamos más gente”. Lógica de dominación kirchnerista 100% corrupta.
Pero el informe, cruel como el resumen de una tarjeta de crédito, lo deja claro: el Estado acá es una agencia de empleo político. Cargos eternos, compromisos de campaña y cooperativas que nacen, viven y mueren al ritmo de la elección. Una maquinaria tan aceitada que si se le ocurriera producir algo real, seguro se rompe.
¿El resultado?
Un presupuesto donde el 80% se va en sueldos, sueldos que no alcanzan ni para llenar el carrito del súper con la mitad de cosas. Una función pública desjerarquizada y una paradoja de manual: una provincia rica en recursos, pero con una sociedad cada vez más pobre. Es decir el mismo modelo que Néstor y Cristina Kirchner trasladaron a la nacion, como tener una Ferrari y empujarla porque no queda nafta.
Y así siguen, la Santa Cruz de Cristina Kirchner (Presidente del Partido Justicialista) orgullosos campeones nacionales… pero del despilfarro. Así que cuando veas tu recibo de sueldo y te preguntes “¿por qué no alcanza?”, no busques más culpables, porque están todos identificados, y si los seguis votando el problema ya no son ellos, el problema sos vos.

