La minería sanjuanina volvió a mirar hacia la cordillera tras una decisión clave tomada en Chile. La minera canadiense Barrick obtuvo la aprobación ambiental para avanzar con el proyecto de exploración El Alto, una zona con potencial aurífero y argentífero ubicada en la región de Atacama, muy próxima al frustrado emprendimiento binacional Pascua Lama.
El aval otorgado por las autoridades chilenas no solo habilita tareas de prospección por los próximos dos años, sino que también reaviva expectativas del lado argentino. En particular, vuelve a cobrar fuerza la posibilidad de poner en valor el proyecto Lama, ubicado en San Juan y lindero a la mina Veladero, actualmente en producción.
Exploración en la frontera
La decisión fue adoptada el martes 20 de enero por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Atacama, que aprobó la Declaración de Impacto Ambiental presentada por Barrick. El permiso autoriza la ejecución de 62 sondajes exploratorios en busca de oro y plata, distribuidos en dos campañas estivales consecutivas.
La empresa prevé invertir alrededor de 35 millones de dólares en esta etapa inicial y comenzar las tareas una vez finalizado el invierno de 2026. El área aprobada coincide en gran parte con la zona donde se proyectaba Pascua, el emprendimiento binacional que fue cancelado definitivamente hace varios años.
El efecto del lado argentino
Para San Juan, el interés va más allá del proyecto chileno. Fuentes del sector minero indicaron que, si la exploración arroja resultados positivos, Barrick podría apoyarse en la infraestructura existente del lado argentino, particularmente en Lama, un proyecto que nunca fue abandonado formalmente y que sigue siendo considerado una reserva estratégica.
La cercanía geográfica entre El Alto, Lama y Veladero convierte a la zona en un punto clave para un eventual desarrollo integrado. La posibilidad de utilizar instalaciones ya construidas permitiría reducir costos, acortar plazos y mejorar la viabilidad económica de una futura operación conjunta.
En Lama ya están comprobadas las existencias de oro y plata, aunque en menor volumen que las que se estiman del lado chileno. Esa combinación es la que vuelve a alimentar la idea de un esquema binacional, ahora con un enfoque distinto al de Pascua Lama.
Tres factores que generan expectativas
La aprobación ambiental en Chile impacta en San Juan principalmente por tres motivos:
- Regreso de la lógica binacional: El avance de El Alto vuelve a poner sobre la mesa la cooperación minera entre ambos países, una alternativa que había quedado relegada tras el cierre de Pascua Lama.
- Uso de infraestructura existente: A diferencia de Chile, donde el proyecto fue clausurado, Lama nunca se desmanteló. La nueva exploración refuerza el valor estratégico de esas instalaciones.
- Definición técnica: Los resultados de los sondajes previstos para los veranos de 2026 y 2027 serán determinantes para confirmar si existe una mineralización que justifique una operación integrada a escala regional.
Aval ambiental y respaldo local
El proceso de aprobación en Chile demandó cerca de un año e incluyó instancias de evaluación técnica y participación comunitaria. Según informó la empresa, la Declaración de Impacto Ambiental recibió nueve votos favorables y no tuvo objeciones, un dato que Barrick destacó como señal de cumplimiento ambiental y aceptación social.
En el sector minero interpretan este paso como el inicio de un camino más largo que, de consolidarse, podría traducirse en nuevas inversiones, empleo y desarrollo de infraestructura a ambos lados de la cordillera.
Aunque El Alto se encuentra aún en etapa exploratoria, la decisión chilena volvió a colocar a San Juan en un lugar estratégico dentro del mapa minero regional. Lama sigue dormido, pero la expectativa de reactivarlo, esta vez bajo un esquema diferente, volvió a encenderse.

