En un pasillo con un ancho de menos de dos metros, Santiago Pariz se disculpa e interrumpe su conversación con LA NACION; debe atender a unos clientes que, como merienda, buscan degustar las famosas empanadas del pueblo de Breckenridge. Con bandejas en su mano recién salidas del horno y otras que están en el mostrador, da a conocer los 15 sabores a disposición, aunque los estadounidenses ya tiene claro cuáles son sus favoritos. A lo largo de la entrevista sucederán más interrupciones, que entremezcladas con su inglés americano dan cuenta de la predilección por esta comida rápida que ganó varios adeptos en Aspen, Colorado.
Con 29 años y nacido en Yerba Buena, Tucumán, Pariz nunca imaginó tener su propio negocio de empanadas a miles de kilómetros de la Argentina. Su amor por conocer el mundo lo llevó a diferentes partes, pero en Norteamérica es donde consolidó su estadía definitiva. En parte por la calidad de vida que logró allí y, por otro lado, porque su emprendimiento se volvió furor en uno de los centros de esquí más famosos de los Estados Unidos.
En 2022 consiguió trabajo en Miami, pero necesitaba un entorno que le recordara a su tierra natal, por ello se movió a Colorado, donde las montañas abundan y con un dirnero ahorrado no dudó en invertirlo.
Cuando llegó a Colorado en 2024, Santiago adquirió el local de un argentino que ya vendía empanadas en la base de la montaña Snowmass, dentro del complejo de Aspen. Surgió la oportunidad de continuar él con el negocio, compró el fondo de comercio, le hizo unos cambios y arrancó con su propio sueño.
—¿Cómo es invertir en los Estados Unidos siendo extranjero?
“Acá tenés otro estilo de vida, te concentrás en tus proyectos porque las reglas de juego son claras y no cambian de la noche a la mañana. Si cumplís con los pasos de la lista, es suficiente para lograrlo. Me motivó que el sistema funcione; hablás con alguien de la municipalidad por mail (no necesitás amigos ahí), y a las pocas semanas te llega la licencia por correo electrónico. Acá quieren que vos crezcas, que te vaya bien”.
El tucumano explicó que tiene una visa de inversión (E-2) debido a que está dentro de EE. UU. “Por eso el proceso fue distinto que hacerlo desde la Argentina. No puedo salir del país por dos años y para renovar debo cumplir con el plan de negocio que presenté. Ya voy por el 70% del plan”, señaló con orgullo.
Snacfood Empanadas abrió el 3 de enero del 2025, en una temporada de invierno que le permitió, gracias a la afluencia de turistas nacionales e internacionales, hacerse conocido y plantarse como un referente de la gastronomía argentina en el circuito de esquí.
“Arranqué yo solo. El primer día hice 20 ventas, el segundo 40, y a la semana ya tenía días de 150 ventas. El local es como un contenedor de pocos metros cuadrados. En la primera temporada de invierno vendimos unas 33,000 empanadas y pasaron unas 12,000 o 13,000 personas. Fue muy positivo”, destacó Santiago con una sonrisa en el rostro.
“La empanada es un boom. Mientras abría mi primer local en Aspen el año pasado, estaban abriendo otro cerca. La gente lo está asimilando y al público local le gusta mucho porque es comida rápida; al estadounidense le solucionas la vida al toque”, remarcó el emprendedor a la vez que se apuraba en hacer una entrega de empanadas y gaseosa para unos clientes.
Cada empanada se vende por 5,70 dólares y hay combos de tres más una gaseosa por 17 dólares. ¿Cuáles son las que más salen? Según dijo Santiago, el podio está compuesto por: “Carne, carne picante y pollo”. Luego innovó en sabores como Dubai y algo que todavía no lo saca de su asombro es que los estadounidenses le ponen chimichurri una vez que dan el primer mordisco. “Algunos hasta le ponen kétchup”, resaltó, algo que para muchos argentinos podría significar un sacrilegio.
Las empanadas están hechas con productos argentinos, desde la masa hasta el queso y la carne. De allí que no se intente perder la identidad gastronómica. El local de Snowmass, al pie de la montaña, cuenta con mesas y una barra para que las personas puedan comer mientras disfrutan del entorno nevado, aunque Santiago reconoció que este año no cayó suficiente nieve y se presentó como una temporada mala.
Pese a ello, el argentino buscó seguir con su intención de abrir más locales y fue de ese modo que desarrolló un colectivo con la estructura de un antiguo vagón de tranvía, el trolley. Un amigo que vendía allí crepes se lo ofreció para Snacfood Empanadas y le cambió la fachada por completo.
A este negocio rodante lo fijó en Main Street Station Shops, en Breckenridge, a pocos kilómetros de Snowmass (desde donde concedió la entevista). Lo inauguró el 20 de noviembre del año pasado y por esa situación tuvo que tomar a un empleado para que lo ayude a atender uno de los locales.
Ambos puestos permanecerán abiertos incluso en la temporada de junio a septiembre, ya que esa región suele tener la visita de turistas que hacen uso recreativo del entorno montañoso y los lagos que lo circundan. Asimismo, Santiago anunció: “Este año voy a participar en los mercados de verano. Hay ferias en cada pueblito (Aspen, Snowmass, Basalt, Carbondale, Glenwood Springs) un día diferente de la semana”; por esta razón, ambientó un trailer de Snacfood Empanadas para viajar y llevar esta comida albiceleste hacia el interior de Colorado.
Antes de cerrar el día y también la entrevista, Santiago empezó a recibir más clientes en su trolley de Breckenridge; sin embargo, aprovechó los minutos de descanso y reflexionó sobre su vida y proyecto en los Estados Unidos, a la vez que incentivó a quienes tengan un sueño similar.
“Acá es un país tan grande como habitantes tiene. Vas a encontrar distintas opiniones. Es muy bueno formarse, pero también es importante seguir lo que uno cree o siente. Acá es un lugar donde te genera confianza invertir”, sentenció.

