Si bien McEwen comenzó con el control total del yacimiento, actualmente posee un 46,4 % del proyecto. El resto se reparte entre Stellantis (18,3 %), Nuton (17,2 %, vinculada con Rio Tinto) y el propio McEwen con un 12,7 %.
Los Azules representa un hito para Argentina, que no tiene producción significativa de cobre desde que cerró la mina Bajo la Alumbrera en 2018. Se estima que el depósito tiene un volumen extraordinario, con millones de toneladas de cobre por extraer.
Según el estudio de factibilidad, la mina funcionará al menos por 27 años, aunque con ciertas tecnologías se podría extender este horizonte temporal. La construcción está programada para comenzar en 2026, y se prevé que la extracción inicial mediante lixiviación genere cátodos de cobre hacia 2030.
En cuanto a la sustentabilidad, uno de los puntos más destacados es que todo el consumo energético provendrá de fuentes renovables, lo que reducirá significativamente las emisiones. Además, la empresa ha firmado una alianza con la IFC (Corporación Financiera Internacional) para alinear el proyecto con estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), lo cual facilitaría su financiamiento internacional.
Para apalancar el desarrollo, McEwen ha pedido que Los Azules se incorpore al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), lo que le otorgaría beneficios fiscales y estabilidad regulatoria. Este respaldo podría ser determinante para concretar la inversión de miles de millones.
Los estudios muestran que la producción media estimada será de aproximadamente 148.000 toneladas de cobre por año con la ingeniería propuesta.
También se subraya que el proyecto podría generar miles de empleos y exportaciones millonarias, consolidando a Argentina como un actor relevante en la minería global de cobre.
No obstante, hay desafíos por delante: será necesario fortalecer la infraestructura local, desarrollar proveedores locales y enfrentar regulaciones complejas (como las vinculadas a glaciares).
En resumen, Los Azules representa una apuesta estratégica para recuperar la actividad cuprífera en Argentina, combinando volumen, largo plazo, sustentabilidad y alineamiento con inversores globales.

