Los ediles, con la soga al cuello, lanzaron un comunicado. Alejandro Paredes, Alberto de los RÃos (el mandamás del Concejo) y Roberto López, salieron a defender lo indefendible. Dicen que fueron a la audiencia a representar al pueblo, ¡pero mas parecia que defendian el cargo! En el comunicado, intentan vendernos la idea de que alguien cuestiona una ordenanza que ellos parieron. ¡Todo angaquero dice que ahà hay gato encerrado! Juraron defender la legalidad, la democracia y la verdad, y un vecino les preguntó ¡y de credibilidad podemos hablar?
Apareció la clásica, y es que denuncian una «Intencionalidad de mal informar, es decir la culpa es de los periodistas, todos los periodistas quieren perjudicar a la comunidad de Angaco». La audiencia quedó en suspenso, y los concejales esperan que el juez les saque las castañas del fuego. Alegan que la acusación viene del «desconocimiento» del poder legislativo municipal. Para rematar, se llenan la boca diciendo que fueron elegidos para hacer cumplir las normas. Pero dicen en Angaco que se las saltan cuando les conviene. Un ex funcionario de la anterior administración del intendente José Castro comentó «En Angaco hay una podredumbre que apesta, y estos concejales están haciendo todo lo posible para no hundirse con Castro. Los angaqueros tienen el derecho de saber la verdad

