Ayer 8 de octubre, San Juan celebro con orgullo y emoción el 58° aniversario de la inauguración del Autódromo «El Zonda – Eduardo Copello«, un escenario que trasciende lo deportivo para convertirse en un verdadero símbolo de identidad, historia y pasión fierrera.
Inaugurado oficialmente en 1967, el circuito nació con la ambiciosa idea de dotar a la provincia de un lugar único para los grandes eventos del automovilismo, aprovechando la geografía y belleza de la Quebrada de Zonda, un paraíso natural de paredones rocosos y curvas desafiantes. Desde entonces, ha sido reconocido como uno de los trazados más espectaculares y exigentes del país, con fama internacional entre pilotos, equipos y fanáticos.
Su nombre rinde homenaje a Eduardo Copello, piloto sanjuanino que se convirtió en leyenda al conquistar campeonatos y dejar su huella imborrable en la historia del deporte motor. Copello no solo inspiró a generaciones de pilotos locales, sino que llevó el nombre de San Juan a las pistas más importantes de la Argentina, siendo ejemplo de talento, determinación y amor por las carreras.
A lo largo de estos 58 años, El Zonda ha sido testigo de competencias memorables. Por su asfalto han pasado la Formula 2 Europea, Turismo Carretera, TC2000, Súper TC2000, Top Race, Fórmula Renault y categorías zonales, que dieron lugar a duelos históricos y definiciones vibrantes. Pocos circuitos ofrecen una combinación tan impactante: la exigencia técnica de sus curvas y desniveles, la proximidad del público a la acción, y el telón de fondo de montañas que absorben el eco de los motores, creando una atmósfera incomparable.
Cada evento en El Zonda moviliza a miles de fanáticos desde distintos puntos de la provincia y el país, generando no solo un espectáculo deportivo, sino también un impulso económico y turístico significativo. Los visitantes encuentran en San Juan mucho más que carreras: gastronomía regional, cultura, hospitalidad y paisajes que se graban en la memoria.
El legado del Autódromo Eduardo Copello va más allá de las competencias. Ha sido escenario de entrenamientos, presentaciones, festivales y homenajes, a ídolos locales que trascendieron San Juan como el «Colorado» ricardo Zunino y el «Cascote» Juarez. Se consolidó como un punto de encuentro para amantes del automovilismo y para todos los que sienten orgullo por el patrimonio deportivo de la provincia.
Hoy, frente a este 58° aniversario, El Zonda sigue latente, vibrando al compás de los motores y mirando hacia el futuro con proyectos de modernización y preservación de su mística. Porque si algo está claro, es que este rincón único de San Juan no se detiene: cada curva y cada recta cuentan historias, y cada rugido de motor renueva la promesa de que la pasión por los fierros seguirá viva por muchas décadas más.
El Zonda Eduardo Copello no es solo un autódromo: es un templo del automovilismo, un patrimonio provincial y nacional, y un motivo de orgullo que une a toda una comunidad en torno a la velocidad y el deporte.

