DUBAI.- Mientras siguen los ataques en Medio Oriente, Irán recibió una propuesta de 15 puntos de Estados Unidos para pausar la guerra, un plan enviado en simultáneo al comienzo del traslado por parte del ejército norteamericano de paracaidistas y más marines a la región, lo que a su vez hace temer una operación en los próximos días.
Un alto funcionario iraní dijo a la agencia Reuters que la respuesta inicial del régimen a la propuesta de paz “no es positiva”, pero que seguirán estudiándola. La televisión pública iraní también afirmó que Irán rechazó el plan.
La cadena estatal iraní Press TV, que emite en inglés, citó a un funcionario anónimo que afirmó que Irán rechazó la propuesta de alto el fuego de Estados Unidos.
“Irán pondrá fin a la guerra cuando lo decida y cuando se cumplan sus condiciones”, declaró el funcionario, según Press TV, y añadió que Teherán continuará sus duros ataques en todo Medio Oriente.
Press TV, al igual que todos los canales de televisión estatales controlados por los sectores más intransigentes, mostró una contrapuesta de paz elaborada por el régimen.
Los cinco puntos de esa propuesta son el cese de los asesinatos de sus funcionarios, medidas para garantizar que no se librara ninguna otra guerra contra el país, reparaciones por la guerra, el fin de las hostilidades y el “ejercicio de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz”.
Es probable que esas medidas, en particular las reparaciones y el continuo control que ejerce sobre el estrecho de Ormuz, sean inaceptables para la Casa Blanca, ya que el suministro mundial de energía sigue viéndose afectado por la guerra.
El diario The New York Times fue el primero en informar que Washington le acercó a Teherán un plan de al menos 15 puntos con los que busca negociar un cese al fuego y las hostilidades en Medio Oriente y, principalmente, asegurarse el libre tránsito de buques por el estrecho de Ormuz.
Según el medio estadounidense, el plan fue presentado a Irán a través de intermediarios de Pakistán, que ofrecieron facilitar las negociaciones entre Washington y Teherán. The New York Times citó a una fuente que habló bajo condición de anonimato al no estar autorizada a discutir públicamente el tema.
Dos altos responsables en Islamabad confirmaron a la agencia AFP que el plan en 15 puntos para poner fin a la contienda iniciada el 28 de febrero “fue enviado a Irán vía Pakistán”.
Por el momento, no trascendieron mayores indicios acerca del contenido del plan de Estados Unidos, pero, la misma fuente confidencial, sostuvo al Times que la presentación tomó por sorpresa a los funcionarios israelíes, que le habían pedido a Trump que continúe con la guerra contra Irán.
Tres fuentes del gobierno israelí afirmaron que el gabinete de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu había sido informado de la propuesta, que, según dijeron, incluye la eliminación de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, el cese del enriquecimiento, la restricción de su programa de misiles balísticos y el fin de la financiación a sus aliados regionales.
Una fuente familiarizada con los planes de guerra de Israel aseguró que el país busca que cualquier acuerdo entre Estados Unidos e Irán preserve su opción de lanzar ataques preventivos.
En declaraciones públicas, los funcionarios del régimen de Irán han negado los acercamientos por parte de Washington. Un alto funcionario se burló de las versiones sobre el plan de 15 puntos. “¿Sus conflictos internos han llegado al punto de que están negociando con ustedes mismos?”, expresó el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, vocero del Cuartel General Central Khatam Al-Anbiya del ejército iraní, que dirige de forma conjunta las fuerzas armadas regulares y la Guardia Revolucionaria paramilitar.
Pero un alto cargo iraní le confirmó a la agencia Reuters que Pakistán le había transmitido a Irán una propuesta de Estados Unidos, y tanto Pakistán como Turquía podrían ser escenarios para las conversaciones destinadas a rebajar la tensión de la guerra en el golfo Pérsico.
Los comentarios, realizados por un alto cargo que habló bajo condición de anonimato, fueron una de las pocas señales de que Teherán estaba dispuesto a considerar propuestas diplomáticas, a pesar de haber negado públicamente que negociaría con Trump.
La fuente iraní no reveló detalles de la propuesta transmitida por Pakistán, ni si era la misma que la propuesta estadounidense de 15 puntos de la que han informado medios de comunicación como Reuters. La fuente afirmó que Turquía también había “ayudado a poner fin a la guerra” y que se estaba barajando Turquía o Pakistán como sede de dichas conversaciones.
La oficina del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo que habló sobre la guerra esta semana con sus pares de varios países. Pero el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, negó la afirmación de Trump de conversaciones directas, y el vocero del máximo mando militar de Irán se mostró desafiante.
“Las poderosas fuerzas armadas de Irán están orgullosas, victoriosas y firmes en la defensa de la integridad de Irán, y este camino continuará hasta la victoria absoluta”, dijo Aliabadi, según la televisora estatal iraní, que citó al mayor general Ali Abdollahi Aliabadi el martes.
La noticia del plan para alcanzar el cese al fuego llega en momentos en que las Fuerzas Armadas estadounidenses se preparan para desplegar un refuerzo de 1000 soldados en Medio Oriente que se suman a los 50.000 efectivos que ya se encuentran en la región. Además, el Pentágono también se encuentra en el proceso de desplegar un par de Unidades Expedicionarias de Marines que sumarán alrededor de 5000 marines a la región.
Horas antes, Trump volvió a insistir en que el gobierno estaba en negociaciones con Irán para poner fin a la guerra, que se estaban intensificando los esfuerzos diplomáticos para que esto suceda y que entre los participantes se incluía al secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente, JD Vance. “Tenemos a varias personas haciéndolo”, dijo Trump. “Y el otro lado, puedo decirles, les gustaría llegar a un acuerdo”.
Por otro lado, Trump decidió extender la fecha límite que había puesto para que Irán reabra el estrecho de Ormuz. El sábado a la noche había dado 48 horas al régimen para que esto ocurra y que si no atacaría las centrales eléctricas del país.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, escribió en X que su país está listo para “facilitar conversaciones significativas y concluyentes” para poner fin a la guerra.
Estados Unidos aceptó “en principio” sumarse a las conversaciones en Pakistán, según tres funcionarios paquistaníes, un funcionario egipcio y un diplomático del Golfo, mientras los mediadores aún trabajaban para convencer a Irán.
Un diplomático de la región dijo que las conversaciones podrían celebrarse a principios de la próxima semana, y que se tiene previsto que el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, representen a Estados Unidos. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a proporcionar detalles a los medios.
Según los funcionarios paquistaníes, a grandes rasgos, la propuesta aborda el alivio de sanciones, la cooperación nuclear civil, una reversión del programa nuclear de Irán, la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica, las limitaciones a los misiles y acceso para el transporte marítimo al estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo donde pasan los buques petroleros.
El presidente Donald Trump, que al inicio del conflicto había sostenido que solo terminaría con la “rendición incondicional” de Teherán y un cambio en su liderazgo, dio un giro abrupto esta semana al afirmar que desde hace días se desarrollan conversaciones “productivas” con funcionarios iraníes no identificados.
La moderación del tono —que incluyó el aplazamiento de la amenaza de intensificar los bombardeos contra el sistema energético civil iraní— dio aire a los mercados financieros, que tras jornadas de volatilidad lograron estabilizarse desde el lunes.
Sin embargo, Irán insiste en que no hubo contactos y ridiculizó los dichos de Trump, al considerarlos un intento de ganar tiempo y calmar a los mercados.
A casi cuatro semanas del inicio de la guerra, que ya dejó miles de muertos, no hubo tregua: continuaron los ataques aéreos sobre Irán y las ofensivas con drones y misiles iraníes contra Israel y aliados de Estados Unidos.
El ejército israelí informó en Telegram que lanzó una nueva oleada de ataques contra infraestructuras en Teherán, incluida la ofensiva contra dos instalaciones de producción de misiles de crucero navales en la capital.
Medios iraníes señalaron que los bombardeos alcanzaron una zona residencial, mientras equipos de rescate trabajaban entre los escombros.
En paralelo, Kuwait y Arabia Saudita dijeron haber interceptado nuevos drones, sin precisar su origen. Uno de ellos impactó en un depósito de combustible del Aeropuerto Internacional de Kuwait, provocando un incendio sin víctimas.
La Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado una nueva ofensiva contra objetivos en Israel —incluidas Tel Aviv y Kiryat Shmona— y contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin.
Desde el inicio de la “Operación Furia Épica” en febrero, Irán ha ampliado el conflicto atacando países con presencia militar estadounidense y ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde circula una quinta parte del petróleo y el GNL mundial.
En una comunicación al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Organización Marítima Internacional, Teherán afirmó que los “buques no hostiles” pueden transitar el estrecho si coordinan con sus autoridades. En la práctica, sin embargo, el paso quedó limitado casi exclusivamente al crudo iraní y a embarcaciones de países aliados.
Agencias AFP, AP y Reuters

