El dato oficial de la inflación de febrero, que el Indec fijó en un 2,9%, no fue una sorpresa para todos los actores de la City porteña. Minutos antes de que el organismo estadístico difundiera el Índice de Precios al Consumidor (IPC), una serie de movimientos inusuales en los activos financieros y un giro drástico en las plataformas de predicción digital encendieron las alarmas sobre una posible filtración de información sensible.
Lo que para el público general fue una confirmación a las 16 horas, para un grupo de operadores fue una oportunidad de arbitraje que comenzó a gestarse pasadas las 14.30. Los rumores sobre un número superior al esperado empezaron a circular con fuerza en chats de trader, se vio reflejado en el mercado de predicciones.
En la plataforma Polymarket, un mercado de predicción que opera globalmente y permite apostar sobre indicadores económicos, el escenario que preveía una inflación menor al 2,8% se desplomó apenas quince minutos antes de la publicación oficial. En una ventana de tiempo mínima, las apuestas se concentraron masivamente en el rango de entre 2,8% y 3%, capturando con precisión quirúrgica el dato que el Indec aún mantenía bajo embargo.
No fue el único caso. La brecha entre el 2,7% que proyectaban las consultoras privadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y el 2,9% final también generó una reconfiguración inmediata de las carteras de inversión en el mercado local. Según reconstruyó este medio a partir del testimonio de diversos analistas, la demanda por cobertura inflacionaria se disparó poco antes del anuncio oficial, evidenciando una rotación desde los instrumentos a tasa fija hacia los bonos ajustados por CER.
En particular, los títulos Boncer con vencimiento en mayo de 2026, identificados como TZX15Y6 y TZX29Y6, experimentaron alzas de hasta el 0,6%, mientras que las letras del Tesoro a tasa fija, como la LECAP S31L6, sufrieron un marcado desinterés que hundió sus precios en la operatoria intradiaria.
Esta sincronía entre los rumores de los grupos de chat de los operadores locales y las apuestas en una plataforma radicada en el exterior refuerza la hipótesis de que el dato circuló de manera informal antes de tiempo. “Lo teníamos desde las 14.30. Todo el mercado más o menos lo rumoreó por ese horario”, afirmó un operador de una de las principales sociedades de Bolsa del país que pidió no ser identificado.
La repetición de este patrón, que ya se había observado durante la difusión del índice de enero —también del 2,9%—, pone en duda la eficacia del protocolo de difusión simultánea que el Indec mantiene con el Ministerio de Economía y el Banco Central.
Si bien el uso de información privilegiada para obtener réditos económicos es una práctica prohibida por la legislación argentina y contempla severas sanciones penales, la trazabilidad de estas operaciones se vuelve compleja cuando ocurren en mercados de apuestas pseudónimos o a través de billeteras digitales fuera de la jurisdicción local. Fuentes del sector financiero señalaron que, aunque las ganancias individuales en estas plataformas puedan parecer moderadas, la señal que envían sobre la transparencia del mercado es profunda y preocupante.

