WASHINGTON.- El legislador demócrata Cory Booker sorprendió al Senado norteamericano luego de que anoche comenzara un airado discurso en el que arremetió contra las “acciones inconstitucionales” del presidente Donald Trump y más de 20 horas después aún no había terminado. Para mantener el turno de palabra, ni siquiera tuvo permitido ir al baño.
En una publicación en X antes de comenzar su intervención, a las 19 (hora local), el senador por Nueva Jersey anunció su intención al tomar la palabra: “Mientras me sea físicamente posible para alzar la voz de los estadounidenses que están siendo perjudicados y no son escuchados en este momento de crisis”.
Fue una notable demostración de resistencia, una de las más largas en la historia del Senado, mientras los demócratas intentaban demostrar a sus frustrados partidarios que están haciendo todo lo posible para impugnar la agenda de Trump. ”Me levanto esta noche porque creo sinceramente que nuestro país está en crisis”, dijo el senador, de 55 años, al comienzo del discurso. ”Estos no son tiempos normales en Estados Unidos”, añadió Booker, con la voz quebrada.
Durante toda la noche, Booker criticó los recortes del gasto gubernamental llevados a cabo por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), liderado por el multimillonario Elon Musk, sin el consentimiento del Congreso. El legislador mencionó los esfuerzos para desmantelar el Departamento de Educación, amenazas al Medicare, y también las políticas de inmigración, entre otros temas.
Booker afirmó además que Trump pone en peligro la propia democracia estadounidense al acumular cada vez más poder. ”Los estadounidenses de todos los orígenes soportan dificultades innecesarias”, se quejó. Y algunas instituciones “que son únicas en nuestro país” se ven atacadas “de manera imprudente, y yo diría incluso inconstitucional”, declaró. ”En solo 71 días, el presidente de Estados Unidos infligió mucho daño a la seguridad de los estadounidenses, la estabilidad financiera y los cimientos de nuestra democracia”, protestó.