Hay que ser un filósofo del cinismo para estacionar una Ferrari California negra en la puerta de una financiera en Adrogué mientras tus balances brillan por su ausencia. Es el equivalente a gritar: «¡MÃrenme, soy tan exitoso que no tengo tiempo para la contabilidad básica!».
El detalle «picante»: Resulta que la Ferrari no estaba a nombre de la financiera, sino de un parador en Villa Gesell (Cluster Palace Beach). Porque claro, todos sabemos que para vender choclos y alquilar carpas en la costa lo mÃnimo que necesitas es un bólido italiano de 460 caballos. La IGJ (ese organismo que a veces se despierta de la siesta) dice que hay 14 empresas de este muchacho que no presentaron un solo papel.
La excusa del «Buen Samaritano»: Vallejo dice que tiene los balances firmados por el Consejo de Económicas, pero curiosamente nunca llegaron a la IGJ. Es como el alumno que dice que terminó la tarea pero «el perro se comió el pendrive».
La Moratoria Milagrosa: El titular de la IGJ, Daniel Vitolo, admite que hasta el 2026 no los pueden obligar a presentar nada por una moratoria. Básicamente, les dieron un «permiso para el desorden» legalizado. ¡Qué paÃs generoso!
Vallejo pasó de la nada a ser el sponsor de Banfield, Racing y la AFA. En menos de cinco años, «Sur Finanzas» se convirtió en la «billetera del fútbol». El dato para la indigestión: La DGI sospecha que por su PSP (Proveedores de Servicios de Pago) pasaron $818 mil millones de pesos de «contribuyentes no confiables» y monotributistas que no tienen ni para el bondi pero mueven millones. La frase de oro: «No tengo un ejército de soldaditos», se defiende Vallejo. No, claro, tiene un ejército de CUITs fantasma que es mucho más limpio y no mancha de sangre la vereda.
Si pensabas que lo de la Ferrari era mucho, hablemos de doña Graciela Beatriz, la madre de Vallejo. Según los registros, la señora manejaba una colección de Porsches y BMWs valuada en unos 350.000 dólares.
Reflexion filosófica: ¿Quién necesita una jubilación mÃnima cuando tu hijo te pone un Porsche Macan y un Boxster a tu nombre? Eso es amor filial y lo demás son cuentos».
Y para cerrar con broche de oro, tienen un corralón de materiales calificado como «Situación 5» (Irrecuperable) en el Banco Central. O sea, le deben plata a cada santo que aparece en el almanaque. Es fascinante cómo pueden deberle a todo el mundo y, al mismo tiempo, auspiciar el torneo de primera división de la AFA.
Estamos ante un ecosistema donde los balances no existen, los autos de lujo sobran y el fútbol argentino, fiel a su estilo, se abraza a la corrupción del que trae la billetera sin preguntar de dónde salió el cuero.

