El fiscal Guillermo Heredia, a cargo de la investigación por el presunto fraude de Branka Motors, confirmó que la causa se encuentra en una etapa inicial, aunque ya se realizaron allanamientos y secuestro de documentación.
Según explicó, en la fiscalía se recibieron más de cien denuncias de personas que habrían pagado importantes sumas de dinero por motocicletas que nunca fueron entregadas. El monto abonado por algunos damnificados rondaría el millón y medio de pesos.
Heredia aclaró que el expediente está bajo reserva judicial y que aún se analiza si los hechos constituyen un delito penal, ya que por ahora se trabaja sobre una hipótesis de posible defraudación.
El fiscal también señaló que las presentaciones realizadas ante Defensa del Consumidor o en el ámbito civil no afectan la investigación penal, que avanza de manera independiente.
Mientras tanto, la empresa suspendió la venta de motos en la provincia, en el marco del avance de la causa.

