Resulta que Matías “el Carnero” Vera salió de la cárcel, respiró aire libre… y dijo:
“¿Y si pruebo de nuevo con lo de robar algo?”
📅 Fue el 25 de diciembre (sí, ¡Navidad!), y el pobre tipo no alcanzó ni a llegar a su casa a comer pan dulce: apenas minutos después de quedar libre, ya estaba en la puerta de un comercio intentando entrar como si fuera la fila del súper un sábado por la tarde.
Primero arrancó como si fuera a decorar el local para Año Nuevo…
arrancó las luces decorativas de la puerta.
(Quizás creyó que era parte de la decoración navideña que la gente regala)
Luego sacó un alambre (sí, como en las películas) y empezó a forzar una ventanita pensando que estaba protagonizando su propio remake de Misión Imposible.
Pero claro… un vecino lo vio, llamó al 911 y muy tranquilo le dijo al dueño:
“Este señor cree que es parte del staff de Navidad.”
Hubo persecución a pie (como en las mejores comedias de los 80), y lo atraparon a unos 150 metros del comercio.
Al final, no se llevó nada (excepto una buena dosis de mala suerte) y volvió a prisión…
Con pena unificada de casi 9 años y medio.

