Un recorrido por los predios en dónde se llevan a cabo las Colonias de Verano permite dimensionar que la oferta de propuestas, tanto para grandes como para niños, es amplísima e incluye no sólo actividades deportivas, recreativas y de aprendizaje de diversas temáticas, sino que también hay un gran interés y dedicación por fomentar la creatividad y la expresividad a través de las diversas facetas artísticas.
Es por eso que se plantean espacios de música, artes plásticas, folclore e inclusive manualidades reciclando diferentes residuos.
Por ejemplo, a lo largo del mes de enero, el Camping del CESAP en Rawson, pudo ser decorado por las personas mayores que asisten a la colonia que allí se realiza, a partir de la iniciativa de la profesora de Tecnología María Belén Videla, que puso mucho empeño para transmitirles su interés por el reciclado. Entre todos hicieron macetas sustentables y biodegradables, a partir de residuos de la yerba que consumen en los mates que toman a lo largo de las mañanas. Sólo se necesita una taza de yerba usada, harina, agua y unas gotas de vinagre se puede moldear una macetita que se debe dejar secar al sol hasta que endurezca. Salieron tantas macetas que inclusive, muchos se llevaron a casa y hasta regalaron a otros.
En la colonia de Tamberías, la música de la mano de la profesora Laura Vicentela -que es contrabajista de la Orquesta Sinfónica de San Juan y miembro de la formación “Solistas de los Andes”, entre otras agrupaciones- no deja de sonar y de interpretarse. Ella que es oriunda de esta localidad calingastina se propuso demostrarles a los niños y niñas el valor de las melodías y que se puede estudiar y ser músico, se viva dónde se viva. Para eso, los hizo escuchar, ver videos, reconocer tipos de instrumentos, jugar con ritmos y canciones, analizar letras y composiciones y por supuesto, cantar. Allí armaron dos coros, con el grupo de 6, 7 y 8 años y el de 9 y 10 años, eligieron canciones desde Zoe Gotuzo, Diego Torres, Mercedes Sosa y Wos.
Cerquita de Tamberías, en el Camping Municipal de Barreal, la profesora Lucrecia Viviani generó una usina de arte con los chicos del lugar que participan de la colonia, aplicando diversas técnicas de plástica y creatividad. Hicieron maquetas de cartón a escala, de aquellos lugares del departamento dónde sería ideal dotarlos de energía solar, y jugando, probaron de iluminarlos con un kit de celdas fotovoltaicas, también hicieron cartapesta para armar soles, aplicaron la técnica antiotipia o revelado vegetal para generar sombras de hojas en un papel tratado químicamente; pintaron con la técnica de puntillismo y hasta armaron un horno solar para derretir chocolate; usaron sellos, crearon stickers, hicieron esculturas y hasta un mini libro de fanzine para contar lo vivido en estos días de colonia.
La profesora Eliana Giménez, a partir de su pasión por el folclore, les propuso a los más de 30 chicos con los que trabaja en colonias del SEC de Rawson -que tienen edades variadas- el desafío de incursionar en algunos estilos no sólo para aprender tradiciones sino también para disfrutar de otros tipos de danzas. Juntos eligieron una cueca y un gato cuyano cuyano, típicos de San Juan para representar la alegría y la energía y así relacionarlo con conceptos de la energía solar. También aprendieron a bailar una zamba y una chacarera. Con pañuelos amarillos y otros revestidos de un material plateado incorporaron los colores del sol y de las celdas de los paneles solares a sus bailes.
De colonia en colonia
Además de las propuestas de los profesores, en esta edición de las colonias hay dos grupos artísticos que recorren cada uno de los predios llevando y compartiendo su arte. Uno es el elenco “Circo Cuyano Teatro Itinerante” -conformado por 9 actores y actrices, malabaristas y bailarines- que no sólo hacen reír y sorprenden a grandes y chicos con intervenciones de malabares, con zancos, monociclos, banderas y aros ula-ula contorsionando por los cuerpos. Tan atractivos resulta que más de una vez, prestan sus elementos de trabajo y hasta cuentan sus secretos a los asistentes a las colonias. Además, ellos han dado en los diferentes espacios talleres de armado de títeres y de cómo darle vida a un personaje y otros, de origami.
El otro grupo son “Los Klones”, en un juego de palabras entre clown y clones (porque dicen que ataviados con sus trajes y narices de payaso, todos los integrantes -10 artistas- son parecidos). Este elenco nació en la última Fiesta Nacional del Sol y trasladó adaptando al público -exclusivamente niños, personas con discapacidad y personas mayores- y las circunstancias -las colonias en predios al aire libre- sus dos obras de teatro: una que celebra un cumpleaños y que permite festejar a los que cada día son cumpleañeros en los predios y la otra que habla del clima de verano e invierno en San Juan. En ambas, no tienen público, sino que todos los presentes se convierten en artistas. Ya pasaron por las colonias de Sarmiento, Angaco, Rawson, Chimbas y Santa Lucía.

