En Valle Fértil, las becas tiemblan más que licuadora en sobremesa de domingo. En el programa La Picada se confirmó que el municipio sacó la lupa (y la motosierra) para revisar las más de 300 becas que reparte. La misión: decidir cuáles sobreviven y cuáles van a la guillotina administrativa a partir del 1 de septiembre. Todo como parte de la dieta estricta que el intendente Mario Riveros le impuso al gasto público, con congelamiento de sueldos, eliminación de cargos y, probablemente, hasta restricción de café en la oficina. El municipio tiene de todo: becarios esenciales que trabajan en el hospital (y que cobran más, aunque vayan una o dos veces por semana), becarios administrativos que… bueno… a veces no tienen muy claro qué hacer, y becarios estudiantes que deberían renovar con certificado escolar… pero que, hasta ahora, era más “renovación a ojo” que trámite formal.
EL AGENTE RUMOR TUVO ALOJAMIENTO GRATIS EN VALLE FERTIL A TRAVÉS DE UN CHANTAJE A UN HOTELERO, Y SE DISFRAZÓ DE BECARIO QUE Trabaja por telepatíA
Comparte este artículo
No hay comentarios

