En lenguaje técnico, eso suena muy emprendedor, muy Silicon Valley. Pero en la vida real, pasamos de «Ingeniero en Sistemas» a «Ingeniero en ver cómo hago para que la vecina me pague la docena de empanadas que me debe».
Aquí tienes el resumen de la situación, al estilo «comedia de terror»:
| Concepto | Lo que dicen los políticos | Lo que realmente es |
| Nuevo Puesto | «Cuentapropista independiente» | El Brayan haciendo changas de albañilería. |
| Flexibilidad | «Libertad total de horarios» | Si no sales a vender hoy, no cenas mañana. |
| Cargas Sociales | «Optimización de costos fiscales» | Tu obra social es un té de tilo y rezarle a San Cayetano. |
| Aguinaldo | «Concepto vintage del siglo XX» | Un mito urbano, como el Pombero o el Yeti. |
Ahora viene lo bueno: la discusión en el Congreso. Prepárate para el show, porque esto va a ser mejor que cualquier programa de chismes:
- Bando A (Los «Defensores del Pueblo»): Van a gritar tanto que se les va a saltar una vena. Dirán que proteger el derecho a no tener vacaciones es un pecado mortal, mientras ellos discuten esto desde una reposera en Punta del Este.
- Bando B (Los «Fans del Mercado»): Te van a decir que si eliminamos el salario mínimo y trabajamos 18 horas por un sándwich de mortadela, Suiza va a empezar a pedirnos préstamos a nosotros. Su solución para el empleo en negro es… que todo sea negro. ¡Problema resuelto!
Tenemos 9 millones de personas trabajando «en las sombras». Si todos ellos decidieran hacer un sindicato de «Trabajadores Invisibles», no tendrían sede social, pero sí tendrían el poder de desaparecer el 40% de la economía en un parpadeo.
Si yo fuera presidente (de una cooperadora de colegio, porque no me da para más), mi propuesta sería: «Ley de Blanqueo para Humanos».
Si el 40% del país está fuera del sistema, no es que la gente sea rebelde, es que el sistema es un talle «S» y nosotros estamos pesando 120 kilos. O agrandamos la prenda o se nos va a romper la costura en el lugar menos oportuno.

