Acción Palestina, entidad criminal prohibida por el Gobierno de Keir Starmer.
La deriva de la activista Greta Thunberg ha sumado este martes un nuevo episodio con su detención en Londres. Cada vez más lejos de sus disparatadas reivindicaciones climáticas, la sueca de 22 años ha sido arrestada por mostrar su apoyo explícito a Acción Palestina, una organización que las autoridades británicas han catalogado como grupo terrorista debido a sus tácticas violentas y al ataque que causó la muerte de dos militares británicos en el año 2021.
El incidente tuvo lugar frente a la sede de Aspen Insurance, una aseguradora vinculada a la empresa de defensa israelí Elbit Systems. Según el comunicado difundido por el propio grupo radical, Thunberg participaba en un acto de solidaridad con varios miembros de la banda terrorista que se encuentran en huelga de hambre en prisión. En el momento del arresto, la activista sostenía un cartelito con el lema «Apoyo a los presos de Acción Palestina. Me opongo al genocidio».
La Policía Metropolitana de Londres ha confirmado que la detención se produjo en virtud del artículo 13 de la Ley Antiterrorista de 2000, que tipifica como delito la exhibición de artículos o símbolos que despierten sospechas razonables de apoyo a una organización proscrita. Junto a Thunberg, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para liberar a otros dos activistas que, utilizando tácticas habituales de la extrema izquierda, se habían pegado a las puertas del edificio tras vandalizar la fachada con pintura roja y martillos.
Cabe recordar que el Gobierno del laborista Keir Starmer decidió ilegalizar Acción Palestina este mismo año. Las autoridades determinaron que las actividades del grupo, que incluían sabotajes graves y asaltos a instalaciones estratégicas, habían cruzado el umbral del vandalismo para entrar de lleno en el terreno del terrorismo que llevó al ataque de dos oficiales de la Fuerza Aérea británica en una plaza de Birmingham
Fuentes oficiales, como declaraciones de la Home Office y el ministro Dan Jarvis, afirmaron que Acción Palestina era responsable de «ataques agresivos e intimidatorios» contra empresas e instituciones, quitándole su «velo de legitimidad» como grupo pacífico. Según la ley antiterrorista británica, el terrorismo no sólo es violencia contra personas, sino también daños serios a la propiedad, siempre que se haga con la intención de influir en el Gobierno o intimidar al público con fines políticos, ideológicos o similares.

