Guardacostas cubanos mataron a cuatro personas que se encontraban en una embarcación de Estados Unidos que ingresó este miércoles a aguas territoriales de la isla. Según informó el régimen, el enfrentamiento se produjo ante la negativa a identificarse de la lancha, matriculada en el estado de Florida, y luego que esta abriera fuego contra la tropa guardafrontera.
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, que se encuentra de gira por el Caribe, advirtió que su país comprobará los hechos sobre el tiroteo y responderá “en consecuencia”.
En el enfrentamiento, que se produjo en un contexto de fuerte presión de Estados Unidos sobre Cuba, “cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes fueron evacuados y recibieron asistencia médica”, según se precisó en el comunicado oficial difundido por el Ministerio del Interior cubano (Minint).
En el incidente también resultó herido el comandante de la embarcación de las Tropas Guardafronteras, agrega la nota oficial.
Según las mismas fuentes, el hecho ocurrió este martes, cuando se detectó “una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas”, con matrícula FL7726SH de Florida, a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, en el centro del país.
De acuerdo con el Minint, un buque guardacostas de la isla se aproximó para exigir la identificación de la lancha, momento en que, siempre según la versión oficial, la embarcación abrió fuego contra los cinco tripulantes cubanos. Esto derivó en una respuesta armada por parte de las fuerzas cubanas, que dejó cuatro personas abatidas y otras seis heridas.
Tras darse a conocer el enfrentamiento, la embajada de Cuba en Estados Unidos publicó un mensaje en el que replicó la secuencia dada a conocer por el Ministerio de Interior cubano.
Y en una advertencia a Estados Unidos sumó: “Ante los desafíos actuales, Cuba reafirma su determinación de proteger sus aguas territoriales, basándose en el principio de que la defensa nacional es un pilar fundamental del Estado cubano para salvaguardar su soberanía y garantizar la estabilidad en la región”.
En tanto, las autoridades informaron que “prosiguen” las investigaciones para el “total” esclarecimiento de los hechos.
Por su parte, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anticipó que ya instruyó a su fiscalía para que colabore con las autoridades federales, estatales y policiales para iniciar una investigación. “No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, apuntó luego en un posteo de X. “Los comunistas pagarán”, recalcó Uthmeier.
En una línea similar, se expresó un funcionario estadounidense, contactado por The New York Times, quien aseguró que el tiroteo involucró a un barco civil de EE. UU. que formaba parte de una flotilla para sacar a familiares de Cuba, al tiempo que indicó que la embarcación no pertenecía a la Marina ni a la Guardia Costera.
El violento episodio se da en un momento de máxima tensión en la relación bilateral, recrudecida tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, el 3 de enero, lo que supuso la destitución de un aliado clave de Cuba.
Además, se enmarca en un contexto de bloqueo económico y energético impulsado por Estados Unidos mientras el secretario de Estado norteamericano se encuentra en la pequeña nación insular de San Cristóbal y Nieves para participar de la Cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM).
Durante el encuentro, Rubio defendió la operación militar del gobierno del presidente Donald Trump para capturar al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro, declarando ante líderes caribeños -muchos de los cuales objetaron esa medida- que, como resultado, el país y la región están mejor.
Según las últimas informaciones publicadas por las autoridades cubanas, entre enero y junio de 2022, año de una fuerte ola migratoria desde la isla comunista, los guardacostas habían interceptado trece lanchas rápidas procedentes de Estados Unidos relacionadas con “operaciones de tráfico de personas desde Cuba hacia ese país”.
Ese mismo año, una embarcación procedente de Estados Unidos abrió fuego en el momento de su detención por los guardias fronterizos en el oeste de la isla. Uno de los ocupantes de la lancha resultó “gravemente herido” por los disparos de respuesta de los guardacostas cubanos. Posteriormente, falleció a causa de sus heridas
Hasta el momento, la Casa Blanca no emitió declaraciones oficiales sobre lo ocurrido. Sin embargo, varios congresistas estadounidenses se pronunciaron en redes sociales e instaron a las autoridades a abrir “inmediatamente una investigación” para determinar “exactamente qué pasó” y establecer si las víctimas -que aún no fueron identificadas- eran ciudadanos estadounidenses o residentes legales.
El reclamo, impulsado por el congresista Carlos A. Giménez, fue rápidamente replicado por otros legisladores.
Con información de AP, AFP y Reuters

