Mientras el mundo mira con cara de preocupación lo que pasa en Medio Oriente, en San Juan los automovilistas miran el surtidor… pero con un susto un poquito más chico. El combustible también subió, claro —porque cuando el petróleo estornuda, la billetera argentina agarra neumonía—, aunque en la provincia el aumento fue más tímido que en el resto del país.
Según explicó Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, el incremento local rondó entre el 2% y el 3%, dependiendo de la petrolera. Una suba que, en términos argentinos, podría considerarse casi una promoción de supermercado: sube, sí, pero menos que en Buenos Aires.
A nivel nacional, en cambio, los medios porteños hablan de aumentos que van del 4% al 7%. Es decir, mientras en otras partes del país el surtidor pega el zarpazo completo, en San Juan apenas da un pequeño mordiscón.
La explicación, como casi siempre que el combustible se encarece, viene de lejos. Muy lejos. Tan lejos como el Medio Oriente. El precio internacional del barril de petróleo volvió a moverse por el conflicto en la región y por los problemas en el estratégico Estrecho de Ormuz, ese lugar del planeta que muchos argentinos no podrían ubicar en el mapa… pero que igual les vacía el tanque.
Caruso explicó que la situación es global y que todo el sector está mirando el escenario internacional con la misma ansiedad con la que un automovilista mira la aguja del tanque cuando se prende la luz de reserva.
“Estamos esperando que el conflicto bélico se tranquilice para que se normalice el precio del petróleo”, señaló el dirigente empresarial. Traducido al idioma del conductor promedio: todos rezan para que la geopolítica mundial deje de jugar con el surtidor.
Por ahora, San Juan parece haber zafado de un golpe más fuerte. El combustible subió, sí, pero con una delicadeza poco habitual en la economía argentina. Casi una rareza estadística.
Aunque nadie se confía demasiado: cuando el petróleo se pone nervioso, el surtidor suele terminar teniendo la última palabra… y nunca es barata.

