Retrocedamos al 21 de febrero de 2018. Imaginen la escena: la 9 de Julio explotando de gente, choripanes en el aire y banderas sindicales por todos lados. Hugo Moyano, liderando el «21F» contra el ajuste de Macri y el FMI. De repente aparece un Javier Milei con los pelos un poco más ordenados (solo un poco) y mucha pantalla de TV. Milei no estaba ahà para pedir un autógrafo, ¡estaba protestando! Dijo que el gobierno de Macri era un «Estado fascista de la década del 30» que transaba con «empresauros» y dejaba afuera a los laburantes. Ver a Milei y a Moyano en el mismo código postal sin que el universo implosionara fue el «Crossover» más ambicioso de la historia, superando a los Avengers. Saltamos al presente y, ¡pum!, las cosas se dieron vuelta como cafierista que perdio la interna con Menem. El Presidente Milei, el mismo que estaba en la marcha con Moyano ahora se sienta en el Sillón de Rivadavia, y ve como la CGT le hace el cuarto paro general en 2 años y 2 meses de gobierno, ¿el motivo? Una reforma laboral que los gremios ven como un «Game Over» para sus derechos históricos. Se prendieron colectivos, trenes, aviones, bancos y hasta el camión de la basura se toma un franco forzado. Argentina se pone en modo «pausa».
| Bando A: La CGT y Amigos | Bando B: El Gobierno (Milei 2.0) |
| «¡Es un retroceso histórico! Fate va a cerrar, nos quedamos sin laburo.» | «Hay que modernizar, chicos. El mercado laboral está más viejo que un diskette.» |
| Acción: Paro total y banderas en la calle. | Acción: «DÃa que no laburás, dÃa que no cobrás». |

