La Dirección de Defensa al Consumidor de San Juan convocó una audiencia colectiva para el próximo 30 de enero en respuesta al escándalo generado por la concesionaria Branka Motors, que ya suma más de un centenar de denuncias por supuestos incumplimientos en la entrega de motocicletas pagadas y otras irregularidades contractuales.
La titular del organismo, Fabiana Carrizo, explicó que el objetivo es canalizar reclamos, exigir soluciones concretas y agilizar la recuperación de dinero para los damnificados, muchos de los cuales pagaron unidades al contado con plazos de entrega pactados que nunca se cumplieron. Además, se detectaron casos en los que las motos fueron entregadas sin la documentación necesaria para poder circular.
Pese a la citación, no está claro quién figura oficialmente como propietario o responsable legal de la empresa, ubicada en la intersección de Avenida Rioja y 25 de Mayo, lo que complica la identificación de responsables directos.
El caso tomó aún más tensión luego de un allanamiento policial, en el cual se secuestraron teléfonos y documentación en el local como parte de una investigación penal por presunta estafa, mientras decenas de compradores permanecen a la espera de respuestas.
En paralelo, Branka Motors reconoció que sus operaciones se encuentran “pausadas” en medio de rumores de problemas internos, sin ofrecer soluciones claras ni plazos definidos para los afectados.
Las denuncias continúan acumulándose, mientras que desde Defensa al Consumidor advierten que, si no se llega a un acuerdo en la audiencia, se podría aplicar sanciones administrativas e incluso derivar la causa a la justicia penal.

