El caso Branka Motors sigue sumando capítulos y ya parece una serie que nadie pidió pero todos miran. Esta vez, la novedad es el cambio de fiscal, porque el anterior se tomó licencia y entró en escena Guillermo Gallastegui, que ahora tiene la difícil misión de ordenar un expediente que crece más rápido que las denuncias.
Como si faltara acción, hubo nuevos allanamientos, esta vez en la concesionaria EMMEBE Motos, donde la Justicia secuestró motos y papeles que, según creen, no estaban solo para decorar la oficina.
En el reparto también aparecen tres empresarios bajo investigación, que por ahora no están imputados, pero ya sienten el foco encima. Mientras tanto, los damnificados siguen sumándose y contando la misma historia: pagaron su moto… pero la moto nunca llegó. Un clásico.
Branka Motors, en tanto, cerró sus puertas en San Juan, dejando más preguntas que respuestas y confirmando que esta historia todavía no llegó al final. Próximo capítulo: a confirmar por la Justicia.

