BRUSELAS.- Bélgica denunció un “acto antisemita abyecto” después de que se produjera una explosión, la madrugada de este lunes, delante de una sinagoga de Lieja, en el este del país. El estallido ocurrió delante del templo y no causó heridos, “sólo daños materiales”, indicó en un comunicado un portavoz de la policía local.
La fuerza de la explosión, que tuvo lugar alrededor de las 4 de la madrugada (hora local), provocó que se rompieran las ventanas de los edificios situados frente a la sinagoga. “Es un acto antisemita abyecto que apuntaba directamente a la comunidad judía de Bélgica”, señaló en X el ministro del Interior, Bernard Quintin. “La Fiscalía federal inició la investigación judicial. Se seguirán reforzando las medidas de seguridad alrededor de lugares similares”, agregó el funcionario.
Por su parte, el alcalde de Lieja, Willy Demeyer, dijo a la emisora pública RTBF que “todo esto es intencionado y dirigido”. “Condenamos este acto antisemita lo más fuertemente posible”, marcó. “No podemos permitir que se importen conflictos extranjeros a nuestra ciudad”, declaró en lo que sería una aparente alusión a la guerra en Medio Oriente.
Las fuerzas de seguridad establecieron un perímetro de seguridad para facilitar las labores de investigación de un equipo especializado en antiterrorismo.
Eitan Bergman, vicepresidente del Comité Coordinador de Organizaciones Judías en Bélgica, dijo que el ataque contra la sinagoga era profundamente impactante. “Lieja es el hogar de una comunidad judía muy pequeña, pero muy activa, donde yo mismo crecí. Hoy, los sentimientos entre los miembros de nuestra comunidad son una mezcla de tristeza, preocupación y profunda conmoción”, dijo a la agencia Reuters.
Construida en 1899, la sinagoga alberga también un museo de la historia de la comunidad judía de Lieja, según su página web. La comunidad judía de Bélgica tiene unas 50.000 personas, residentes sobre todo en Amberes y Bruselas.
Con información de las agencias AFP y Reuters

