El titular suena como el inicio de un chiste malo: «¿Qué le pasa a una agente policial influencer en una borrachera?… ¡Que termina siendo TRENDING TOPIC por todos los motivos equivocados!»
Parece que nuestra protagonista decidió que patrullar las calles no era suficiente adrenalina, asà que se lanzó a patrullar… ¡las copas de más!
Su lema: «Sirvo y protejo… pero primero, una foto para el Instagram con el mojito».
La sanción seguramente incluyó:
- 50 planchas.
- Copiar 100 veces «No confundir el vodka con el agua».
- Y lo peor… ¡SUSPENSIÓN TEMPORAL DE TIKTOK! (El castigo más cruel de todos).
Moraleja: Si tu «influencer» favorita te dice «¡Sigamos la ley, chicos!», mejor asegúrate de que no se refiera a la ley del «¡Una y otra y otra!».
¡Que sea una lección para todos! Las resacas y las placas policiales no son buenas compañeras de baile.