El inicio del ciclo lectivo en San Juan volvió a recordarle a más de una familia que mandar a los chicos a la escuela es una mezcla de alegría… y gimnasia para el bolsillo. La clásica “canasta escolar” reapareció en escena y, aunque este año los aumentos fueron un poco más tranquilos que en temporadas anteriores, el gasto sigue siendo lo suficientemente robusto como para hacer suspirar a cualquier padre frente a la caja del negocio.
Según el relevamiento de la Asociación Amas de Casa, los precios se portaron un poco mejor gracias a la aparición de nuevas marcas en el mercado. Traducido al idioma cotidiano: ahora hay más opciones en la góndola y eso ayuda a que los cuadernos, lápices y carpetas no se crean artículos de lujo.
La delegada en San Juan, Laura Vera, explicó que esa competencia permitió mantener valores más accesibles en varios productos. Aun así, cuando llega el momento de sumar todo, la calculadora no siempre trae buenas noticias. En colegios privados —donde además de útiles aparecen uniformes, prendas especiales y otras exigencias del reglamento escolar— el gasto puede ubicarse entre los 370.000 y los 400.000 pesos. En escuelas públicas, donde el tradicional guardapolvo blanco sigue siendo protagonista, el presupuesto ronda entre 280.000 y 300.000 pesos, dependiendo de la calidad de los útiles elegidos.
Un rubro que históricamente solía pegar saltos olímpicos era el de mochilas y calzado. Este año, al menos, esos productos decidieron comportarse un poco mejor y no registraron aumentos tan bruscos. Un pequeño alivio para el arranque del año escolar, que siempre llega con lista larga y billetera corta.
De todos modos, desde la asociación recuerdan que el gasto final depende mucho del tipo de productos que se elijan. Algunos padres optan por lo más económico para que el primer impacto no sea tan fuerte, aunque a veces eso implica volver a comprar algo a mitad de año porque el cuaderno se quedó sin hojas… o la mochila decidió jubilarse antes de tiempo.
Y como si fuera poco, el inicio de clases trae otros gastos que aparecen después, casi en silencio. Desde marzo empiezan a sumarse las meriendas escolares y, en los casos de jornada completa, también el almuerzo. Así, el presupuesto familiar va agregando renglones mientras los chicos agregan materias.
Según el relevamiento, el mayor peso hoy no está tanto en los alimentos sino en los servicios: luz, gas, telefonía y alquileres, que cada mes se llevan una porción importante del presupuesto. En números redondos, la canasta básica alimentaria para una familia tipo ronda los 650.000 pesos. Si se suman los demás gastos esenciales, el presupuesto mensual necesario puede ubicarse entre 1.350.000 y 1.400.000 pesos. Y si hay alquiler de por medio, la cifra puede acercarse a los dos millones.
Desde la Asociación Amas de Casa también advierten que estos valores cambian según la zona de la provincia. Entre departamentos hay diferencias de precios, y a veces también aparece algún comerciante con espíritu creativo para fijar valores.
En definitiva, el regreso a clases en San Juan siempre trae el mismo ritual: mochilas nuevas, cuadernos recién estrenados, chicos con entusiasmo… y padres mirando el ticket de compra como si fuera la última página de un libro de suspenso. Pero, como cada año, la escuela arranca igual. Y con suerte, también arranca el optimismo.

