Según datos preliminares difundidos por el Ministerio de Seguridad Nacional, en el año 2025 la tasa de homicidios dolosos cayó a 3,7 cada 100.000 habitantes, constituyendo el valor más bajo registrado en más de dos décadas y consolidando una caída sostenida en los últimos años.
El informe oficial indica que este descenso representa una reducción acumulada del 17 % en los últimos dos años, con 1.705 víctimas en 2025 frente a 2.047 en 2023, lo que equivale a una caída interanual del 5,6 %.
Durante la presentación de las cifras, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, resaltó que esta mejora no solo se observa en términos relativos, sino también absolutos: “Son cientos de vidas que no se perdieron en este periodo, y cada una de ellas importa profundamente”, afirmó.
El análisis histórico de la serie oficial demuestra que la tasa de homicidios ha descendido de manera continua desde los picos registrados a principios de los años 2000, posicionando al país entre los de menores niveles de violencia letal en América Latina y el Caribe.
Gran parte de esta caída se atribuye a la implementación de políticas focalizadas en zonas de alta criminalidad. En particular, el denominado Plan 90-10, que concentra esfuerzos en el 10 % del territorio donde se concentra la mayoría de los hechos violentos, habría contribuido de forma significativa al descenso de homicidios observados.
Además de los homicidios, otros indicadores delictivos también reflejaron mejorías durante 2025, con una reducción en los robos que ubicó esa tasa en sus niveles más bajos desde 2000.

