El Agente Rumor ingresó esta semana al peronismo sanjuanino disfrazado de estatua de bronce, técnica infalible para pasar desapercibido en ambientes donde muchos dirigentes llevan años inmóviles como las estatuas. La misión: investigar la explosiva declaración de Mauricio Ibarra, quien lanzó una frase que provocó desmayos, ataques de tos ideológica y tres renuncias preventivas al coraje: “El peronismo necesita dirigentes con coraje.”
El impacto fue inmediato. Según el informe del Agente Rumor, varios dirigentes creyeron que “coraje” era una nueva corriente interna, o una nueva línea de subsidios, o una marca de fernet. Un dirigente incluso le preguntó a Ibarra si el «Coraje» se tramitaba en ANSES.
El Agente Rumor se fue Al Porteñito y cambió de disfraz, entró luego vestido de inspector de coraje, con un aparatito parecido a un alcoholímetro político. El resultados del escaneo en la sede partidaria no dio resultados optimistas: — Un dirigente: 0% coraje / 98% cautela / 2% ligustrina para ver a donde salta. Otro: 1% coraje / 60% nostalgia / 39% miedo a que las encuestas digan lo que no se pagó. Un tercero dio positivo en “opinionitis crónica”: opina solo después de ver qué dice el que va ganando, (Que es despues de 7 elecciones erradas en los pronosticos de las encuestas), el que menos «media» o «no tiene posibilidades, fuma tranquilo y pagame lo que me debes»
Para infiltrarse en el sector más nostálgico, el Agente Rumor se puso un traje del balcón histórico de la Casa Rosada. Ahí detectó una escena dramática, dirigentes mirando el pasado con tanta intensidad que uno preguntó si todavía gobernaba Perón y si el fax era tecnología futurista, otro miraba un cuadro de Don Eloy y le rogaba que interceda «¡para tener un puesto de lucha compañero!…¡y si es rentado mejor!…como dice la vieja frase…
El informe señala que el romanticismo del balcón de la Casa Rosada es una enfermedad política grave cuyos síntomas son hablar de 1945 como si fuera ayer, decir “el pueblo” pero referirse a un grupo de amigos de WhatsApp, usar la palabra “épica” para justificar una reunión sin quórum. Ibarra también criticó el modelo económico actual, lo que obligó al Agente Rumor a infiltrarse disfrazado de médico clínico. Diagnóstico general del país con inflación crónica, bolsillo con anemia severa, cinturón sin mas agujeros para ajustar. El Agente Rumor dió el pronóstico médico “El paciente no mejora porque cada político receta un tratamiento distinto… pero ninguno quiere pagar la cuenta y no hay obra social que cubra esta clase de enfermedad…».
A los gritos Mauricio Ibarra dijo que el nivel de coraje en el peronismo está más bajo que batería de celular ministro recién asumido, el nivel de nostalgia está con cifras tan altas que ya paga el impuesto a las ganancias, el dirigentómetro muestra niveles de dirigentes esperando que otro hable primero, lo cual la medición general del «Coraje» que pide Ibarra a los peronistas es imposible de calcular por ahora. Los científicos del Instituto Cervantes (Que cobraron como las encuestadoras) abandonaron la medición por aburrimiento, y se las tomaron al Carnaval de Chimbas a bailar samba.

