La fiscalía pública de Austria presentó cargos por terrorismo contra un hombre de 21 años acusado de planear un atentado durante uno de los conciertos que la cantante estadounidense Taylor Swift tenía previsto ofrecer en Viena en agosto de 2024. El avance en la causa fue notificado por las autoridades en un comunicado.
Según la acusación, el sospechoso —identificado como Beran A.– había jurado lealtad al grupo Estado Islámico y difundido material de propaganda y videos extremistas a través de distintos servicios de mensajería.
Los investigadores sostienen además que obtuvo por internet instrucciones para fabricar un dispositivo explosivo con triperóxido de triacetona (TATP), un explosivo habitualmente utilizado por organizaciones yihadistas.
La fiscalía afirma también que el acusado realizó “varios intentos” de comprar armas de forma ilegal en el extranjero para introducirlas en Austria. El proceso penal se llevará adelante en Wiener Neustadt, una localidad cercana a Viena, mientras el joven permanece bajo custodia de las autoridades.
El caso está vinculado al operativo que llevó a cancelar tres conciertos de Swift previstos para ese mes en la capital austríaca, luego de que las autoridades informaran que habían frustrado un plan para perpetrar un ataque durante una de las presentaciones. Estados Unidos aportó información de inteligencia que contribuyó a desarticular la amenaza, según confirmó en aquel momento John Kirby, portavoz de seguridad nacional.
De acuerdo con la investigación, el sospechoso tenía entonces 19 años y había experimentado un proceso de radicalización acelerado en internet. Las autoridades indicaron hace dos años atrás que Beran había manifestado a otras personas que tenía “grandes planes” tras dejar su trabajo poco antes de su detención.
Tras su arresto, fue señalado como el presunto cerebro de un plan para atacar el estadio donde Swift iniciaría una serie de conciertos en Viena. En el marco de la causa fueron detenidos otros tres adolescentes de entre 15 y 18 años. El joven habría confesado su plan a las autoridades, según precisaron medios locales.
Durante los allanamientos realizados luego de su detención en la localidad de Ternitz, la Policía incautó productos químicos, machetes y dispositivos los implicados planeaban utilizar en el ataque. La intervención incluyó la evacuación temporal de la zona mientras fuerzas armadas registraban la vivienda.
El caso generó conmoción en esa ciudad de unos 15.000 habitantes. Vecinos consultados por Reuters describieron al joven como reservado pero amistoso antes de su arresto y señalaron que en las semanas previas había mostrado cambios de comportamiento. Funcionarios locales indicaron que la radicalización se produjo principalmente en línea y advirtieron sobre la rapidez con la que pueden desarrollarse estos procesos.
Con información de Associated Press y Reuters

