Un grupo de malvivientes, siempre tan innovadores, decidió hacer de las suyas llevándose dos monitores de PC, dos televisores, una bicicleta Benzo (¡porque, claro, las bicicletas de marca son lo más necesario para escapar!) y un celular. Unos minutos después del robo, llegó el gerente de la concesionaria, el gerente del establecimiento junto con la policía, se enteró del ‘incidente’ en el momento justo.
Al llegar, encontraron unas manchas de sangre, lo que reveló que uno de los ladrones tuvo un pequeño accidente con el vidrio de la puerta que, por supuesto, forzó sin la más mínima precaución. Minutos después, la policía dio un paseo por los alrededores y, con una suerte que parece más propia de una película, hallaron los televisores y monitores en unos pastizales cercanos. Ahora, el caso quedó en manos de la UFI de Delitos contra la Propiedad y la comisaría 3era, que están muy ocupados buscando a los responsables. Porque, ¿quién podría pensar que un grupo de ladrones tan descuidados dejaría pistas por todas partes?»

