Carlos Salvador Bilardo nunca a lo largo de su carrera pasó desapercibido y su ciclo como entrenador de Boca no fue la excepción: prohibirles a los jugadores intercambiar la camiseta del Xeneize, la tasó en 30 mil dólares y prometió denunciar a quien no cumpliera, a excepción de Maradona, claro.
El origen de la llamativa disposición tiene como protagonista nada menos que a Gimnasia. El día de la reinauguración de La Bombonera en 1996, el elenco platense humilló 6-0 a Boca, lo dejó fuera de la pelea por el título y Alphonse Tchami intercambió su casaca con Alberto Márcico, quien
«Bilardo entró al vestuario cuando terminó el partido y vio varias camisetas de Gimnasia. Le dio la orden al utilero para que cierre la puerta y con una tijera cortó todas», contó Márcico 20 años después en Cielosports. «Mi camiseta se la había dado a Tchami, se la entregaron con los flecos», confirmó.
«La camiseta de Boca no se cambia por nada del mundo», anunció el Narigón post goleada, aunque con una salvedad: «El único que puede cambiarla es Diego, por que es conocido en todo el mundo y tiene que salir con 20 o 30 remeras todos los partidos porque todos quieren la de él».
El tema resurgió nuevamente al siguiente torneo y otra vez después de una dolorosa derrota para Bilardo: la caída 1-0 ante el Independiente de César Luis Menotti, el primer y único enfrentamiento como técnicos desde el nacimiento de su enemistad pública.
Christian Dollberg estaba a punto de intercambiar su camiseta con un amigo, Raúl Cascini, cuando Carlos intervino en pleno campo de juego. «Pasó y le que dijo que no la cambiara», contó el Mosquito luego.
Furioso y dolido por la situación, el 6 de noviembre de 1996, Bilardo explotaba: «La camiseta de Boca vale 30 mil dólares, lo que sale un auto. Ahora la utilería la voy a manejar yo. Si un jugador la quiere cambiar que lo haga, yo después lo denuncio por robos y hurtos. Si Cascini la quiere que vaya a una casa de deportes. Hay que enseñar que es sagrada y no se cambia ganes, empates o pierdas ¿Cómo la vas a comparar con la de Independiente, Ferro o Gimnasia?».
Bilardo: «La camiseta de Boca vale 30 mil dólares. Si un jugador la quere cambiar que lo haga, yo lo denuncio por robos y hurtos».
Sin embargo, a la historia le quedaba un capítulo más. Carlos Navarro Montoya, quien había sido marginado y después indultado por el técnico, cambió su buzo con su antiguo suplente Arturo Marcelo Yorno, el día del partido contra Unión en el que Juan Román Riquelme debutó contra Boca.
El Mono llegó a ir al entrenamiento del Xeneize con la prenda de su ex compañero y Bilardo no lo dejaría pasar. Después de la dura caída 3-1 con Banfield, lo sacó del equipo y le entregó el arco a Sandro Guzmán. Cuatro partido más tarde, el Doctor dejaría el cargo y Francisco «Pancho» Sá asumiría el mando de forma interina.

