ASUNCIÓN.– El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves en medio de una crisis bancaria y cuando la Cámara de Diputados se disponía a votar un juicio político en su contra.
Peña anunció su dimisión en un video publicado en X en el que afirmó que deja el cargo para preservar la estabilidad del país y sus instituciones democráticas.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a al presidencia de la república”, declaró Peña, después de decir que “la historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir”.
“Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, continuó.
“Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, agregó.
Peña ofreció disculpas, pero evitó asumir la responsabilidad por la crisis bancaria. “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”.
El mandatario conservador añadió que su prioridad es “la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”. “Detrás de cada deposito hay años de esfuerzo sacrificio y proyectos familiares. Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos”, amplió.
“Hoy debemos demostrar una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan y que el Paraguay está por encima de nuestras diferencias”, dijo también el mandatario, después de perder el apoyo de su propio partido, el Colorado, en medio del escándalo bancario.
El escándalo de Ueno Bank
La renuncia se conoció cuando la Cámara de Diputados debatía someter a juicio político al presidente por presunto conflicto de intereses relacionado con Ueno Bank, una entidad bancaria digital con estrechos vínculos con el mandatario intervenida esta semana por el Banco Central por problemas de solvencia.
El martes el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank y desde entonces todas las sucursales físicas permanecen cerradas y las operaciones congeladas, lo que generó incertidumbre sobre el futuro de millones de dólares.
Peña, un economista de 47 años que trabajó en el Fondo Monetario Internacional, quedó envuelto en la crisis por sus vínculos con el banco y con los organismos encargados de supervisarlo.
Ocho ejecutivos y altos cargos de Ueno Bank han sido detenidos, entre ellos el presidente del banco Juan Manuel Gustale y Federico Miguel Vázquez, CEO de la entidad y socio comercial hasta recientemente de Peña.
Hasta septiembre dos cada tres paraguayos eran clientes de Ueno Bank, que además contaba con depósitos por unos 850 millones de dólares en fondos públicos de los cuales unos 380 millones corresponden al Instituto de Previsión Social (IPS), el fondo estatal de pensiones y salud de Paraguay.
El cese de las funciones de Ueno Bank generó una ola de pánico entre los paraguayos, que salieron a las calles de Asunción en diversas manifestaciones espontáneas. En algunas protestas se registraron incidentes entre los manifestantes y la policía.
Agencias AFP y AP

