Ana Martina Conte Grand, una profesional sanjuanina de 32 años e hija de un primo del procurador general bonaerense, Julio Conte-Grand, es una de las víctimas fatales del choque ferroviario ocurrido este miércoles en la provincia española de Toledo.
Según pudo saber LA NACION, la joven había viajado con sus padres y un hermano a España para visitar a su otro hermano, quien se encontraba radicado en Sevilla y fue padre hace unos tres meses. El siniestro, catalogado como una de las mayores tragedias ferroviarias recientes en Europa, dejó un saldo -hasta el momento- de 74 muertos y más de un centenar de heridos.
La víctima viajaba en el coche 7 junto a su hermano Zacarías Conte Grand sin la compañía de sus padres. Por su parte, el joven, con quien compartía el ejercicio de la podología —carrera que cursaron en la Universidad de Buenos Aires—, sobrevivió al choque y se encuentra internado en el Hospital de Toledo, según informaron diversos medios.
Ana Martina, que celebró su cumpleaños número 32 el pasado 25 de julio, desarrolló durante su trayectoria profesional una plantilla ortésica destinada a tratar pacientes con verrugas plantares, labor que realizaba junto a su hermano en un consultorio ubicado en la calle José Martí 933, en la ciudad de San Juan.
La Cancillería argentina confirmó su muerte mediante un comunicado, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de Pablo Quirno, detalló que la embajada argentina en Madrid y los consulados en España mantienen contacto permanente con los familiares de los afectados para brindar asistencia consular. El texto oficial precisó: “De acuerdo con la información disponible hasta el momento, se confirmó el fallecimiento de un ciudadano argentino en el accidente ferroviario ocurrido en España”.
El operativo de rescate en la zona de Urda, lugar del impacto, contó con la participación de bomberos y equipos sanitarios ante la magnitud del siniestro. El choque ocurrió a las 8:53, hora local, cuando un tren de Renfe embistió a una formación de la empresa Iryo. Algunos vagones cayeron por un terraplén, lo cual complicó las tareas de auxilio. Las autoridades investigan las causas del hecho y barajan hipótesis sobre posibles fallas en el sistema de señalización o errores humanos.
Este jueves, también se confirmó la muerte de otro argentino, Agustín Randazzo, de 51 años. El hombre, residente en España desde 2002, viajaba por motivos laborales en el octavo vagón de una de las formaciones siniestradas. Su primo, Rafael García Junicol, había hablado con la LA NACION el miércoles, durante su desesperada búsqueda: “Desde el accidente no tenemos contacto con él. Está su hermano en España, se hizo la denuncia y todo lo que se tendría que hacer. Estamos esperando novedades y cruzando los dedos para que aparezca”.
Ante la falta de noticias, los familiares presentaron la denuncia ante la policía madrileña y aportaron muestras de ADN para facilitar el reconocimiento de las víctimas. Al día siguiente, fue Roberto Piazza, íntimo amigo de la víctima, quien dio a conocer la triste noticia. “Nos acaban de confirmar que finalmente encontraron el cuerpo de Agustín. Chau loco, hermosos recuerdos de muchas cenas juntos en Madrid. Chau, Agustín querido, descansá en paz…“, escribió Walter Vázquez, pareja del diseñador, en un posteo compartido.

