CARACAS.- La líder opositora venezolana María Corina Machado regresó a Venezuela tras casi un año en el exilio, según confirmó este domingo el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia. La propia dirigente anunció su llegada con un breve mensaje en las redes sociales, sin revelar detalles sobre su paradero ni sobre cómo logró ingresar al país.
“Estoy aquí. Con ustedes”, escribió esta mañana Machado en su cuenta de X.
Poco después, González Urrutia celebró su regreso a través de la misma red social: “¡Venezuela! Me emociona muchísimo anunciarles que nuestra líder, mi querida María Corina, está en territorio venezolano”.
“¡Nuestra voz soberana retorna con ella para liderar y encaminar este proceso!”, aseguró el exdiplomático. “Muy pronto estaré con ustedes y con ella para que nuestro país avance verdaderamente hacia la libertad ”, prometió.
La primera aparición pública de la líder opositora fue en la popular plaza de Santa Rosa, en el estado de Lara, en el centro occidente de Venezuela. Ovacionada por sus seguidores, Machado ingresó a la iglesia local, donde varios buscaban abrazarla y le daban la bienvenida, según imágenes divulgadas por su equipo de prensa.
“Te amo, Corina”, “el futuro de mis hijos está en ti” o “no te vamos a dejar sola”, se escuchaba gritar a varios de sus seguidores en el vecino estado de Yaracuy, el siguiente punto de su recorrido, de acuerdo con imágenes difundidas por su movimiento.
El arribo de Machado a territorio venezolano fue considerado por su asesor principal en asuntos exteriores, David Smolansky, como “un paso fundamental hacia una transición democrática y la celebración de elecciones presidenciales libres” para un futuro.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseveró en X que el retorno “seguro” de la política es resultado de las “conversaciones de reconciliación” apoyadas por Estados Unidos.
“Las condiciones que han permitido el regreso seguro de Machado a Venezuela son el resultado directo de las conversaciones de reconciliación mediante las cuales cientos de presos políticos han sido liberados y cientos de opositores han podido volver desde el exilio”, dijo Rubio en las redes sociales.
“Esperamos que todos los actores respalden este diálogo que representa la mejor oportunidad que ha tenido Venezuela en 30 años para alcanzar no solo unas elecciones justas y libres sino también una democracia duradera”, añadió el secretario de Estado.
La presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015, Dinorah Figuera, celebró el retorno en libertad de María Corina Machado al país y destacó el inicio de las discusiones sobre garantías políticas, como parte del proceso de conversaciones en Venezuela.
A través de una publicación en redes sociales, Figuera afirmó que el regreso de la dirigente opositora es resultado directo del 3 de enero y de la fortaleza del diálogo, y aseguró que continuará trabajando desde la Asamblea Nacional de 2015 sin interrupciones hasta alcanzar una democracia real y sostenible. Sostuvo que el debate sobre las garantías políticas abre las puertas a un proceso que permita concretar el regreso del liderazgo opositor. En ese contexto, el avance de las conversaciones podría reabrir el debate sobre la inhabilitación política que pesa sobre Machado y que le impidió postularse a las elecciones presidenciales de 2024, aunque no se ha anunciado una decisión al respecto.
El retorno de la ganadora del Premio Nobel de la Paz de 2025 representa un desafío político para el chavismo, que la considera su principal adversaria, y abre una nueva etapa para una dirigente que busca recuperar protagonismo en el proceso político venezolano después de meses de ausencia.
Machado había abandonado el país a fines de 2025 para recibir el Nobel en Oslo, luego de pasar más de un año en la clandestinidad. Desde entonces, había desarrollado su estrategia política desde el exterior, con gestiones ante dirigentes y funcionarios estadounidenses para promover una transición democrática en Venezuela.
Su regreso se produce después de varios intentos frustrados en los últimos meses. Según informó el medio español El País, la opositora había buscado volver al país por distintas vías, incluidos vuelos y embarcaciones, sin conseguirlo. Las circunstancias de su ingreso y la ruta que utilizó esta vez todavía no fueron reveladas.
Tal como había informado el periodista David Alandete, del diario español ABC, Machado reapareció públicamente en el santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto. Alandete señaló que su regreso fue posible gracias a una operación diplomática en la que participaron varios países y que contó con el conocimiento de Estados Unidos. El periodista aseguró que, dos semanas atrás, le había preguntado a Donald Trump por el regreso de la dirigente y que el presidente estadounidense le respondió que todo iba a salir bien. Según su versión, el operativo ya estaba en marcha y no habría sido posible sin el visto bueno de Washington.
El domingo, al ser consultado por periodistas sobre el regreso de Machado a Venezuela, el presidente estadounidense Donald Trump, dijo: “No sé nada al respecto, pero creo que es una mujer muy agradable. Ella me dio su Premio Nobel. Así que, ¿qué más puedo decir? Espero que esté a salvo. Es una mujer muy agradable. Pero nos está yendo muy bien en Venezuela”.
Una oposición al margen
La vuelta de Machado coincide con un momento de reconfiguración política en Venezuela. En agosto, representantes de una facción de la oposición y el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez iniciaron conversaciones con respaldo de Estados Unidos para avanzar en reformas institucionales y establecer una hoja de ruta política.
Las negociaciones contemplan cambios en el sistema político y electoral, en un proceso que podría sentar las bases para futuras elecciones. Sin embargo, el movimiento político de Machado no participa de esos diálogos, una exclusión que había limitado su capacidad de incidir directamente en las decisiones sobre el futuro del país.
Las conversaciones incluyen la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, además de la posibilidad de celebrar elecciones regionales antes de los comicios presidenciales. Machado había cuestionado esa secuencia y defendido la necesidad de avanzar hacia una salida democrática que permita elegir un nuevo gobierno.
La dirigente había advertido en septiembre que no podía encabezar el proceso político desde el extranjero. Su regreso le permite intentar recuperar el liderazgo de la oposición desde dentro del país, aunque todavía no está claro cómo responderán las autoridades ni cuáles serán las condiciones para que pueda desarrollar su actividad política.
La disputa por el futuro de Venezuela
Machado fue inhabilitada para competir en las elecciones presidenciales de julio de 2024, pese a haber ganado ampliamente las primarias opositoras del año anterior. En su lugar, la oposición presentó a González Urrutia, un exdiplomático que, según las actas electorales difundidas por la oposición, derrotó con holgura a Nicolás Maduro.
El Consejo Nacional Electoral y el máximo tribunal venezolano proclamaron ganador a Maduro, pero la oposición y observadores internacionales cuestionaron el resultado oficial. González Urrutia se convirtió entonces en la principal figura electoral de una campaña que tuvo a Machado como su principal impulsora.
El gobierno de Maduro le había prohibido salir de Venezuela, pero la dirigente consiguió abandonar el país a fines del año pasado para recibir el Nobel. Su retorno había generado tensiones con Washington: según informó Reuters en junio, funcionarios estadounidenses le habían pedido que postergara el viaje.
Machado había sostenido que solo un gobierno serio y democrático podía garantizar la estabilidad necesaria para atraer inversiones internacionales, en un momento en que empresas energéticas extranjeras manifestaron su disposición a ampliar proyectos en el país.
Agencias AP y Reuters y diario El País

