NOTTINGHAM.- El príncipe Harry y su esposa Meghan aparecieron juntos ante niños que los vitoreaban el jueves en su primera aparición pública desde que regresaron a vivir a Inglaterra, mientras la pareja busca reconstruir su marca en Gran Bretaña tras apartarse de sus deberes reales hace seis años.
La pareja llegó al Community Recording Studio (CRS), en la ciudad de Nottingham, en el centro de Inglaterra, que utiliza programas de música, artes escénicas y actividades deportivas para ayudar a los jóvenes a ganar confianza y desarrollar habilidades prácticas.
Estuvieron alrededor de una multitud de alrededor de 100 personas y tardaron unos 15 minutos en entrar al lugar, deteniéndose para saludar a quienes les deseaban lo mejor.
La multitud aplaudió cuando la pareja bajó de su auto, antes de que una mujer gritara: “Te queremos, duquesa Meghan, te queremos”.
La pareja estrechó manos y se agachó para charlar con algunos chicos, mientras que a Meghan le regalaron con ramos de flores y un globo. “Es genial estar de vuelta”, le dijo la duquesa de Sussex a una persona, según publicó la revista People.
Fue en Nottingham también donde Meghan hizo su primera aparición pública oficial junto a Harry el 1° de diciembre de 2017, cuatro días después de que la pareja anunciara su compromiso.
Los actos del día se presentan con toques de estilo real, incluido un anuncio que menciona los títulos de Harry y Meghan como duque y duquesa de Sussex y un grupo de prensa organizado de antemano que documenta sus movimientos. Archewell, la iniciativa filantrópica que a menudo ocupaba un lugar central cuando vivían en Estados Unidos, apenas se menciona.
Pero el rey Carlos III, padre de Harry, ha dejado claro que la pareja sigue siendo miembro no activo de la familia real, un estatus que aceptaron cuando abandonaron las funciones reales y se mudaron a California.
La decisión de enviar la carta y, más importante aún, de difundirla a los medios evidenció la preocupación entre algunos funcionarios del palacio de que la celebridad de Harry y Meghan pudiera permitirles convertirse en una especie de corte real paralela, compitiendo con el príncipe y la princesa de Gales y otros miembros activos de la realeza por la cobertura de prensa y el apoyo del público.
Después del Community Recording Studio, la pareja tenía previsto ir a Himmah, el mayor banco de alimentos del centro de Inglaterra, y a Epic Partners, que ofrece programas deportivos, educativos y de mentoría para jóvenes desfavorecidos.
Desde su mudanza este verano al Reino Unido con sus dos hijos, Archie y Lilibet, tras seis años en Estados Unidos, Harry y Meghan se mantuvieron relativamente discretos, aunque el hijo menor del actual rey participó en solitario en varios actos de organizaciones benéficas a las que apoya o patrocina.
Su llegada marcó la primera aparición pública de la duquesa en el Reino Unido desde 2022, cuando acompañó al príncipe Harry al funeral de la reina Isabel II.
En paralelo, The Telegraph publicó que este tipo de apariciones públicas serían poco frecuentes para la duquesa, quien en cambio optó por priorizar a su familia, expandir su negocio As Ever (su marca de productos de comida para el hogar) al Reino Unido y relanzar su carrera como actriz.
La vuelta
Hace seis años los duques de Sussex sacudieron a la Corona británica al anunciar que dejarían de ser miembros senior de la Casa Real de Windsor para construir una vida libre y económicamente independiente al otro lado del océano.
Las relaciones con el resto de la familia real se deterioraron rápidamente después de que la pareja afirmara que el personal del palacio había sido insensible con la salud mental de Meghan y lanzara acusaciones de racismo y manipulación mediática contra otros miembros de la familia.
Pero las tensiones comenzaron a disminuir en los últimos meses, cuando Harry manifestó su deseo de reconciliarse con el rey y señaló que quería que sus hijos tuvieran la oportunidad de conocer a su abuelo, de 77 años. Carlos está recibiendo tratamiento por una forma de cáncer no revelada que se detectó en 2024.
A mediados de agosto aterrizaron en el aeropuerto de Birmingham junto a sus hijos, Archie y Lilibet, de siete y cinco años. La estadía será por tiempo indeterminado y los menores ya asisten a una nueva escuela.
Tras la mudanza, los Sussex seguirán siendo personas privadas y miembros de la realeza sin funciones oficiales. No vivirán en un palacio y, al menos por ahora, también deberán costear su propia seguridad.
Según fuentes cercanas a la pareja, el viaje familiar que hicieron en julio para reencontrarse con el Rey, durante el cual los niños pudieron compartir tiempo con su abuelo, habría sido determinante.
Sin embargo, hay otra versión que hace alusión a preocupaciones económicas. Hasta fines de agosto, Harry debía un pago inicial de casi 11 millones de euros a Associated Newspapers, tras perder la demanda por privacidad que presentó ante el Tribunal Superior junto a otras figuras de primera línea, entre ellas Elton John y Elizabeth Hurley.
A eso se suma que varios de los acuerdos comerciales que impulsaron tras abandonar la realeza no tuvieron el resultado esperado. Concluido el contrato con Netflix, estimado en US$100 millones, no hubo renovación. Otro acuerdo de US$20 millones con Spotify se canceló en 2023, tras una única temporada de Archetypes, y el programa de estilo de vida With Love, que Meghan concluyó después de dos temporadas.
Agencias AFP y AP

