El papa León XIV reafirmó el rechazo de la Iglesia católica a la pena de muerte y sostuvo que constituye «un ataque a la inviolabilidad y la dignidad de la persona». El pontífice se expresó este 10 de octubre, con motivo de la Jornada Mundial contra la Pena de Muerte, en una publicación difundida en su cuenta oficial de X.
«La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona», escribió León XIV. Señaló además que el bien común y las exigencias de la justicia pueden salvaguardarse sin recurrir a la pena capital, mediante sistemas penitenciarios capaces de proteger a los ciudadanos y, al mismo tiempo, no privar por completo a los culpables de la posibilidad de redimirse.
La intervención del Papa se produjo después de que el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunciara la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en la masacre de Fort Hood, Texas, en 2009. El Pentágono indicó que la ejecución está prevista para el 3 de diciembre, aunque eventuales recursos podrían modificar los plazos.
«No es aceptable convertir la muerte en espectaculo»
El secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, cuestionó especialmente la decisión de retransmitir la ejecución en directo. «No es aceptable que se espectacularice la muerte; por muy culpable que sea la persona, existen otros sistemas», afirmó ante periodistas en Roma.
También reiteró que la postura de la Iglesia «se opone totalmente a la pena de muerte», por considerarla incompatible con la dignidad humana y carente de eficacia disuasoria.
El episcopado estadounidense pidió reconsiderar la decisión
Por su parte, el arzobispo Paul Stagg Coakley, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, manifestó su «consternación y gran dolor» por la decisión.
«De ninguna manera pueden justificarse las acciones de Hasan, pero esta decisión supone una promoción bárbara de una cultura de la muerte y debe reconsiderarse», afirmó.
Monseñor Coakley advirtió que una ejecución pública, incluso tratándose de una persona responsable de un daño grave, «no hará más que dañar aún más el tejido moral» de Estados Unidos. Citando la exhortación de san Pablo a «no devolver a nadie mal por mal», llamó a elegir siempre la vida, también «en las circunstancias y los momentos más difíciles».
La ejecución de Hasan, un ex psiquiatra del Ejército estadounidense, sería la primera llevada a cabo por las Fuerzas Armadas de ese país desde 1961 y la primera mediante fusilamiento desde 1945. Está prevista en Fort Hood, donde ocurrió la masacre, si el condenado no presenta nuevos recursos legales.

