El presidente Javier Milei celebró este domingo por la noche la victoria de Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales en Brasil, quien obtuvo un 47,03% de los votos frente a su principal contrincante, Lula da Silva, que se llevó el 45,16%. Ambos candidatos se enfrentarán ahora a un balotaje que definirá los comicios el próximo 25 de octubre. El mandatario argentino elogió al dirigente de derecha brasileño y apuntó contra el actual jefe de Estado.
“Felicitaciones, querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula. El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos”, escribió en su cuenta de la red social X.
Y, junto a una fotografía de ambos, añadió: “Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas. ¡Viva la libertad, carajo!“. En la imagen, Milei y Bolsonaro posaron con un estandarte que rezaba la frase ”la victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo», un proverbio de Macabeos 3:19 que fue popularizado en la política argentina por La Libertad Avanza (LLA).
Horas antes, Milei había realizado una serie de publicaciones en su cuenta de Instagram. Tanto a lo largo de la jornada como después del cierre de los comicios, el jefe de Estado utilizó el formato de las historias (que duran 24 horas) para respaldar a Bolsonaro.
“Hoy por él”, escribió en uno de sus primeros posteos, acompañado por fotos del expresidente brasileño —detenido en prisión domiciliaria por liderar una organización criminal armada que intentó un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. En la misma línea, Milei compartió la misma imagen que utilizó más tarde en X junto a Flávio Bolsonaro, y que fue tomada durante la visita del candidato brasileño a la Argentina a finales de junio.
Tras el cierre definitivo de las urnas y cuando los primeros datos comenzaron a dar una amplia ventaja del candidato del Partido Liberal, Milei celebró otra vez con un “¡Viva la libertad, carajo!”, la frase que acuñó durante su campaña y que volvió parte de su discurso oficial.
Milei, protagonista en Brasil
En los días previos a la primera vuelta en Brasil, pocos nombres se mencionaron tanto en la campaña como el del presidente Milei, tal como precisó LA NACION.
La semana pasada, tras su paso por la Asamblea General de las Naciones Unidas, Milei dijo en Nueva York que esperaba que Brasil rompa con el “curso socialista decadente” de los últimos tiempos y vuelva a “abrazar las ideas de la libertad”. Agregó que solo su amigo, el senador Flávio Bolsonaro, podía frenar a Lula.
La respuesta llegó ese mismo día. “No, gracias, Milei. Nadie quiere comer carne de burro por aquí”, escribió en X Guilherme Boulos, ministro jefe de la Secretaría General de la presidencia, quien llamó al mandatario argentino “una vergüenza para América Latina y para el valiente pueblo argentino”.
En la campaña de Flavio, la referencia a Milei no fue un guiño. El 14 de septiembre, en un evento organizado por el think tank Esfera Brasil en San Pablo, Daniella Marques, expresidenta de la Caixa Económica Federal y coordinadora del plan económico del senador, dijo que la propuesta “se inspira” en lo hecho por su administración. “Milei es un excelente ejemplo en términos de volver a tener capacidad de inversión y reducción de la burocracia e impuestos”, dijo Marques.
La economista, señalada como favorita para conducir la economía en un eventual gobierno de Bolsonaro, contó que el equipo ya mapeó más de mil normas que pretende derogar. El programa promete un “tesouraço” (tijeretazo): recorte de gastos, eliminación de diez ministerios y un techo para la deuda. La imagen ya estaba en la convención del 25 de julio en San Pablo, cuando con Milei a su lado Flavio levantó una tijera gigante, versión local de la motosierra.
Tras las declaraciones de Marques, el Partido de los Trabajadores (encabezado por Lula) reaccionó con la consigna de que se había “filtrado” el plan económico de Flávio y con alusiones a la “carne de burro”, la misma imagen que después retomó Boulos. La estrategia apuntó a los trabajadores, mostrando los costos sociales del ajuste argentino como anticipo de lo que traería un triunfo bolsonarista.

