Tres aumentos en menos de una semana… ¡UNA LOCURA!
El sábado cargabas nafta, el martes ya había cambiado el precio y el jueves otra vez. A este ritmo, uno va al surtidor con el auto y tiene que preguntar:
—¿Cuánto está la Súper?
—$2.309.
—Bueno… ¿y cuánto sale llenar?
—$115.450.
—Ah, no, dejá… poneme $500 y que el auto rece para llegar a casa.
Lo más lindo es que te dicen que el Gobierno postergó los impuestos hasta noviembre.
O sea, los impuestos dijeron: “Nosotros esperamos”.
Pero el precio dijo: “Yo no”.
La Infinia Diesel ya está en $2.687 y el Diesel 500 en $2.477.
Antes uno llenaba el tanque.
Ahora hace una transferencia y después mira si le alcanza para volver a la casa.
Y ni hablar de los $53 que aumentó el Diesel 500 por litro en estos días.
¡$53!
Parece poco cuando lo mirás por litro… hasta que llenás el tanque y descubrís que esos “poquitos” se juntaron para cagarte el presupuesto del mes.
A este ritmo, en noviembre el playero no te va a preguntar:
—¿Nafta o gasoil?
Te va a preguntar:
—¿Efectivo, transferencia o vendemos el auto entre los dos?
El verdadero lujo en San Juan ya no es tener un auto 0 km.
Es poder llenarle el tanque sin sacar la calculadora.
Y después dicen que uno tiene que “cuidar el bolsillo”.
¡¿CÓMO CARAJO LO CUIDO SI CADA VEZ QUE PASO POR EL SURTIDOR ME LO ARRANCAN DE LAS MANOS?!

