MADRID.– El decreto Maricarmen, impulsado por el gobierno español tras el sonado desalojo de la mujer de 87 años del departamento donde vivía en Madrid, encontró su límite en el Congreso. Pese a las intensas negociaciones encabezadas por el Partido Socialista (PSOE), su aliado Junts per Catalunya rechazó el texto junto a la oposición y dejó a Pedro Sánchez al borde del precipicio.
Referentes opositores y hasta ministros del gobierno manejan como una posibilidad concreta una convocatoria anticipada a elecciones que permita destrabar la situación política y, así, avanzar sobre políticas de Estado que puedan afrontar, en este caso, la crisis de la vivienda.
“El gobierno abre un período de reflexión”, dijeron fuentes de La Moncloa a la radio Cadena Ser. “No descartamos ninguna opción”, agregaron, en referencia a un adelanto electoral.
El Congreso rechazó este viernes los dos decretos presentados por el gobierno socialista para hacer frente a la crisis de vivienda. La falta de apoyo de Junts, aliado del socialismo en este período, fue una cachetada inesperada para el PSOE. El Partido Popular (PP) y ultraderechista Vox aportaron los votos que faltaban para derogar las propuestas que fueron impulsadas desde la calle por el Sindicato de Inquilinos, que lidera un acampe que lleva seis días en la Puerta del Sol, el kilómetro cero de Madrid.
La reacción del gobierno ante el revés en el Congreso podría hacerse esperar hasta el lunes o, simplemente, podría conocerse en las próximas horas.
Anoche, apenas conoció el voto negativo de Junts, Sánchez escribió en su cuenta de X: “Este gobierno no va a dar un paso atrás en su lucha por el derecho a la vivienda. Los decretos que hemos presentado sirven para frenar la especulación, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar los alquileres asequibles y frenar los desahucios, como hemos visto hoy con el caso de Macarena en Barcelona”. Y sentenció: “Ha llegado la hora de la verdad”.
Esa última frase alimentó las especulaciones que fueron creciendo con el paso de las horas. ¿Prepara Sánchez un adelanto electoral? Dentro del gabinete se baraja esa posibilidad e, incluso, se especula con la fecha del 29 de noviembre para el llamado a las urnas, tal como publicó el medio elDiario.es. Y detallaron que habría consenso dentro del PSOE para tomar esa decisión, que podría ser anunciada en las próximas horas.
Desde el socialismo están convencidos de que, ante un escenario electoral adverso, que tiene al Partido Popular como máximo favorito, ésta es la mejor coyuntura posible. La crisis de la vivienda que desató un acampe en la Puerta del Sol podría ser el elemento que lleva esperando Sánchez para movilizar al electorado progresista a las urnas. Están convencidos de que, más allá del posicionamiento ideológico, hay una mayoría de los españoles que está a favor de la intervención del Estado en el mercado inmobiliario.
Una encuesta publicada hoy por el diario El País indica que el 67% de los consultados (incluyendo a más de la mitad de los votantes del Partido Popular y Vox) están a favor de la limitación de los precios de la vivienda. Esos números habrían terminado por animar a La Moncloa, que una semana atrás estaba arrinconada por la crisis migratoria en Ceuta.
Especulaciones y debate
Sánchez decidió tomar la palabra para cerrar el debate legislativo que, para ese momento, ya tenía un resultado indeseado para el gobierno. “Esta vez la culpa no la tendrá la troika, ni los bancos, la tendrán aquellos que voten ‘no’ desde su escaño”, dijo. Y agregó: “Hagan lo correcto porque la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que se imaginan”. Fue el final de un debate de cuatro horas que tuvo momentos calientes.
El diputado Gabriel Rufián (Esquerra Republicana) puso las llaves de su casa y un billete de 50 euros sobre el estrado antes de comenzar su discurso, en referencia a lo que considera que son ciertos votos comprados de sus compatriotas catalanes que votaron en contra de los decretos.
Rufián, además, le pidió a Sánchez que mantenga la calma y que actúe con “cabeza fría” en las próximas horas. “Que entiendan que esto no va de ser una ambulancia, sino que hay que entender que no tienen nada a su izquierda para poder sumar”, dijo. Se refiere a la reconfiguración de los partidos de izquierda, que preparaban una renovación -todavía inconclusa- para una elección a realizarse idealmente en 2027.
Desde el PP, líder de la oposición, no hicieron más que volver a reclamar lo que sostienen desde hace meses: un adelanto electoral. El presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, fue crítico con la propuesta que llevó el gobierno al Congreso al considerar que si se aprobaban los decretos “la situación de la vivienda estaría peor que ayer”.
“Hoy no se ha votado ningún decreto para ayudar a Maricarmen ni a nadie, se ha traído una excusa para intentar ayudar a Pedro Sánchez”, sostuvo. “Nadie quiere a Pedro Sánchez estas navidades. Ya tiene la coartada, ahora ponga la fecha, disuelva las Cortes, convoque elecciones y que hablen los españoles”, reclamó.
Acampe y huelga
La crisis política por el acceso a la vivienda comenzó el sábado, cuando el Sindicato de Inquilinos decidió acampar en la Puerta del Sol como protesta por el desalojo de Maricarmen Abascal, que tuvo que dejar su casa cuando ya no pudo pagar el aumento del alquiler impuesto por un fondo de inversión. El colectivo permanece en un acampe multitudinario frente a la sede de gobierno de la Comunidad de Madrid.
El gobierno socialista había reaccionado a la crisis desatada por el caso de Maricarmen con un paquete de medidas que llevó hoy al Congreso. Pero esas propuestas ya habían recibido críticas desde todo el arco ideológico, algunas por ser conservador y otras por intervencionista. El Sindicato de Inquilinos había cuestionado la división del paquete de medidas en dos decretos, lo que -indicaron- les dejaba “sobras” de una reforma de fondo para el acceso a la vivienda.
El primer decreto redactado en La Moncloa contenía las propuestas que más consenso generaba dentro de la alianza de gobierno y el segundo estaba integrado por las iniciativas más polémicas, todas impulsadas por Sumar, el principal aliado de izquierda del PSOE. Pero el gobierno no logró aprobar ni siquiera el primer decreto, que llevaba medidas “de mínima”, según el Sindicato de Inquilinos.
“Si el gobierno progresista no puede sacar un decreto de mínimos que garantice que no haya ni una Maricarmen más, este gobierno no tiene sentido”, dijo Valeria Racu, vocera del sindicato, después de la votación.
Tras el rechazo al decreto, el Sindicato de Inquilinos anunció una huelga general en toda España para reclamar por la crisis de la vivienda, aunque todavía no se conoce la fecha. Los referentes de este colectivo se reunieron este viernes con referentes de la central obrera española para sumar su apoyo en la organización. Se descuenta que continuará el acampe que mantiene a miles de jóvenes en la calle.

