Un grupo de isleños de las Malvinas solicitó este viernes la prohibición del ingreso de argentinos al archipiélago. Los residentes denunciaron un aumento de esas visitas que, al arribar al territorio, ondean banderas argentinas y carteles donde reclaman que las islas no son británicas.
El reclamo tiene lugar en un momento de alta tensión luego de que la Argentina recrudeciera las sanciones sobre las empresas involucradas en actividades de explotación petrolera en las islas Malvinas, una decisión que fue rechazada por Reino Unido.
El conflicto escaló notablemente las últimas semanas cuando el presidente Javier Milei mencionó el reclamo por la soberanía del archipiélago en su discurso en la Asamblea General de la ONU y acusó a ese mimso organismo de “mirar para otro lado”.
El integrante de la Asamblea Legislativa de las islas Michael Goss mencionó los pedidos que realizaron los residentes contra las visitas de argentinos en diálogo con Falkland Islands Television.
“Dentro de la comunidad, hay quienes han expresado abiertamente su deseo de impedir la llegada de visitantes argentinos a las islas. Si bien no me opongo a ello, debemos ser realistas respecto al marco legal vigente, por lo que no podemos simplemente prohibir la entrada de personas en este momento”, explicó.
Señaló que uno de laos motivos de la “gran indignación y hostilidad” son las publicaciones de personas corriendo por la calle principal de una de las islas con la bandera argentina o con réplicas de la famosa insignia improvisada que desplegaron los jugadores de la selección argentina tras su triunfo contra Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, y que decía “Las Malvinas son argentinas”.
Goss sostuvo que en la Asamblea están analizando posibles medidas a tomar para disminuir este tipo de incidentes.
“En este momento, estamos examinando las primeras etapas de un conjunto de medidas y procedimientos para intentar frenar situaciones de este tipo. Sin embargo, en última instancia, todo depende de lo que legalmente podamos hacer. También es una cuestión de gestión administrativa, sobre todo si se contempla la implementación de medidas para retirar estos elementos”, señaló.
Remarcó que es necesario que se adopte “una postura más firme” al respecto. “Debemos asegurarnos de no seguir presenciando incidentes recurrentes protagonizados por personas que ‘visitan las islas Malvinas para promover una agenda política’. Eso es inaceptable”, sumó.
Goss hizo referencia al discurso de Milei en la Asamblea General, donde el mandatario acusó a la ONU de “inútil” a la hora de abordar el conflicto y llamó a Reino Unido a dialogar para encontrar una solución pacífica y debatir sobre la explotación de los recursos naturales en la zona en disputa.
“Estamos escuchando mucho ruido proveniente de Argentina. Ya vimos indicios de esto en la ONU. En ese momento, supimos que surgirían muchas más reacciones de este tipo. No nos amedrentamos por ello; somos una comunidad madura y fuerte, y seguiremos fortaleciéndonos ante esta situación, no debilitándonos. Es solo ruido y no vamos a permitir que nos afecte”, concluyó.

