La eliminación de Platense en los cuartos de final de la Copa Libertadores terminó con importantes incidentes luego de que sus hinchas invadieran el campo de juego y arremetieran contra la parcialidad de Fluminense, con el robo de una bandera incluida.
A raíz de estos hechos, la Aprevide (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte) impuso una sanción al club para los dos próximos partidos que dispute como local: deberá jugarlos a puertas cerradas.
De esta manera, el equipo dirigido por Martín Palermo recibirá sin su público a Newell’s, el próximo domingo, y a Argentinos Juniors, en el clásico estipulado para el fin de semana del 11 de octubre.
«La dirigencia de nuestra institución se encuentra trabajando para reducir los alcances de esta medida, con los recursos administrativos y pruebas correspondientes», informó Platense en un comunicado.

